COAG Castilla y León ha asegurado que el precio de los alimentos no debe verse afectado por las medidas tomadas por el Gobierno en aras de garantizar que las cantidades percibidas por los agricultores y ganaderos en la venta de sus productos a la distribución, cubran al menos, los costes de producción.

Según señala la organización, el Gobierno ha identificado con el ánimo de corregir prácticas desarrolladas por la distribución que perjudicaban la valoración de los alimentos producidos por los agricultores y ganaderos. Tales prácticas eran los productos reclamo, la venta a pérdidas o la fijación de precios sin tener en cuenta los costes de producción, entre otras. Con la entrada en vigor de los cambios en la Ley de la Cadena Alimentaria estas medidas de la distribución van a ser revisadas.

La industria y la distribución alimentaria «rápidamente han difundido la especie de que se cercena su capacidad de competir, que los márgenes con los que trabajan son muy estrechos y que, las medidas del Gobierno, podrían incidir en una hipotética subida de precios».

Sin embargo, desde la COAG ha dejado claro que «no es verdad, como demuestra mensualmente el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora COAG. El diferencial entre el campo y la gran superficies es, en ocasiones, superior a un 1000 por cien. De modo que hay margen suficiente para que se cumplan las medidas aprobadas por el Gobierno y los agricultores reciban precios justos sin que éstos tengan que ser alterados para los consumidores».

COAG denuncia asimismo que una subida  en el precio de los alimentos en el punto de venta «no estaría en ningún caso justificada por unas medidas que, en caso de que realmente logren el objetivo para el que han sido diseñadas –conseguir precios justos para los productores agrarios- deberían provocar un estrechamiento del margen abusivo de beneficio en alguno de los eslabones intermedios de la cadena. Sólo la ambición del máximo lucro y el interés especulativo de alguno de estos eslabones justificaría que la pequeña subida que los productores reclamamos sea trasladada hacia los consumidores».

Para COAG, estas maniobras de industria y distribución «persiguen contrarrestar el importante apoyo social que el sector está recibiendo tras las movilizaciones, e insiste en que los consumidores son nuestros principales aliados para consolidar un sector agrario potente, que siga proporcionando alimentos de la máxima calidad a precios asequibles y justos para todos».