Si 2019 fue un año de ensueño para el sector de la almendra, ahora comienza a convertirse en una pesadilla. En lo que va de 2020, el descenso de las cotizaciones ronda el 20% desde enero en todas las categorías y, en este caso, no se puede achacar nada al estado de alarma porque las caídas comenzaron prácticamente desde enero.

Por poner algunos ejemplos, en el cuadro de arriba se puede ver los precios que había el pasado 2 de enero de este año. Debajo, la cotización que han experimentado las distintas variedades en la útima semana. Todas en la Lonja de Murcia, ya que en la Lonja de Reus las diferencias son aún mayores.

 

Y si las caídas son significativas en todas las variedades desde enero, destaca aún más el caso de la Ecológica, que durante muchos meses fue la única que sobrevivía al descenso de precios, llegando a alcanzar los 9,12 euros y que al final ha visto cómo se sitúa prácticamente en los mismos niveles de enero, incluso levemente por debajo.

Y todo esto llega cuando los datos de producción y superficie de 2019 a partir del Avance de Superficies publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación apuntan a una consolidación del sector de los frutos secos en España. La Asociación Española de organizaciones de productores de frutos secos y algarrobas (AEOFRUSE) destaca el crecimiento de hectáreas en el cultivo del almendro en nuestro país, que ha pasado de 657.768 hectáreas en 2018 a 687.225 hectáreas en 2019, lo que supone un aumento de un 4,48%. Significativo es el incremento del cultivo en regadío, que crece un 11,6% con respecto a 2018, mientras que el cultivo en secano aumenta un 3,29%.

Pero eso sí, LA UNIÓ de Llauradors advertía hace unos días que el aumento de los costes de producción debido a la mala climatología de los últimos meses y la incidencia de la fauna salvaje, junto a una caída en los precios, amenazan la próxima cosecha de la almendra en la Comunitat Valenciana y provoca la preocupación entre los productores que vivían últimamente campañas de estabilidad.