El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha avanzado que este martes 30 saldrá finalmente a consulta pública el borrador del plan estratégico nacional de aplicación de la PAC y que «seguramente a principios de enero» el Consejo de Ministros aprobará el Proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (Perte) para el sector agroalimentario, financiado con fondos europeos.

Planas ha justificado la elaboración de un reparto «más justo» de la PAC y, en relación con la reforma laboral que prepara el Gobierno, se ha mostrado convencido de que integrará «una regulación específica para el sector primario en materia de temporalidad», debido a la vinculación del trabajo temporal con las campañas agrícolas y las condiciones de producción.

Respeto a la crisis del sector por la subida de los costes de producción, Planas, se ha mostrado partidario de concentrarse en los sectores y subsectores agroalimentarios que atraviesan más dificultades por el alza de los costes de producción.

CRISIS DEL SECTOR: «TENEMOS QUE CONCENTRARNOS EN LOS SUBSECTORES QUE ESTÁN EN MAYOR DIFICULTAD, COMO LA GANADERÍA DE VACUNO Y BOVINO DE LECHE”

En su intervención en el foro Nueva Economía, presentada por el presidente del Consejo Económico y Social, Antón Costas, Planas ha afirmado que coincide con el diagnóstico compartido en la Unión Europea y espera que la situación se vaya estabilizando en primavera tras el repunte temporal de precios.

«Tenemos que concentrarnos en aquellos subsectores que están en mayor dificultad» en un contexto de «incertidumbre», marcado por la reactivación de una economía que ha estado casi parada durante dieciocho meses, ha señalado el ministro.

En concreto, se ha referido a la ganadería de vacuno y bovino de leche como algunos de los sectores más afectados que han visto disminuir su margen de beneficio.

Antes de reunirse este lunes con las organizaciones agrarias para afrontar la crisis de rentabilidad, Planas ha expresado su preocupación especialmente por el encarecimiento de los fertilizantes, si bien «no va a haber un problema de desabastecimiento», y por la alimentación animal, ante la subida de los precios de los cereales.

Ha asegurado que no existe una única respuesta para poner fin al problema y ha citado algunas medidas puestas en marcha con anterioridad, como las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), la bonificación del gasóleo para el sector, el mantenimiento del sistema de módulos o la contribución pública a los seguros agrarios.

«En 2020 teníamos una crisis estructural, ahora afrontamos problemas que son coyunturales», ha afirmado el titular de Agricultura, que ha recordado que el Gobierno reformó la ley de la cadena alimentaria en febrero de 2020 después de que los agricultores demandaran una mejor reestructuración de la cadena alimentaria y precios dignos en el campo.