Clara Aguilera, eurodiputada por el PSOE  y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo ha definidos el plan del Gobierno para la nueva PAC, que se sustentará en tener finalmente 14 ó 15 regiones (por las 56 actuales), poner fin a los PDR autonómicos (solo habrá uno nacional consensuado con las CCAA) e impulsar el mismo tipo de ayuda de renta básica en todas las regiones, aunque las ayuda asociadas y los ecoesquemas servirán para compensar algunas de las pérdidas económicas en las ayudas con respecto a las que se cobran actualmente.

En una entrevista en la revista de la Asociación para el Desarrollo Rural de Andalucía (ARA), aclara que «aún no está terminado el debate: estamos en la fase final, hay aspectos que no sé cómo quedarán definitivamente, pero hay cosas que ya se pueden ir definiendo como cambios en la PAC».

Entre estos señala que «actualmente 118 PDR ejecutados por las regiones, por lo tanto cada comunidad autónoma tenía su PDR regional, lo ejecutaba y enviaba cuentas a la CE. Ahora hay un cambio absoluto de paradigma: ahora las medidas las tiene que poner en marcha cada Estado miembro en lo se llamará Plan Estratégico Nacional de Agricultura. Cada país desarrollará su Plan Estratégico y ahí irán inmersos los dos programas, el primer y el segundo pilar. Ahora la relación y la determinación de qué agricultor beneficiario o qué ayudas hay dentro del primer pilar las decidirá el Estado. Va a haber una normativa europea común pero la adecuación la tendrá que hacer cada país de acuerdo a ésta en cuanto al primer pilar».

La eurodiputada reconoce que «en el caso del segundo pilar será cada Estado el que presentará el PDR y dependerá de la relación Estado – Comunidades Autónomas (CC.AA.) para el desarrollo. En el caso español la voluntad del ministro Luis Planas, que ha expresado públicamente, es consensuar esas medidas con las CC.AA., que serán las que ejecutarán. La comunidad no presentará un PDR como ocurría hasta ahora, sino que sus medidas estarán inmersas en el programa nacional de desarrollo rural adaptado a la comunidad autónoma, aunque los objetivos del Plan Estratégico serán comunes y todos tendrán que ayudar a ellos. Es decir, si el Plan pretende tener el 30% de producción agrícola ecológica, la comunidad con más producción tendrá que hacer un menor esfuerzo que la que tenga menos. Pero todos tendrán que contribuir para conseguir esos grandes objetivos que serán de ámbito nacional. Por lo tanto, las prioridades marcadas en los objetivos es lo que va a marcar el PDR de los territorios, si bien es verdad que unos territorios no tienen nada que ver con otros, por lo tanto habrá que tomar medidas que se adecuen, pero entiendo que es a voluntad nacional».

14 Ó 15 REGIONES EN LUGAR DE LAS 56 ACTUALES

Asimismo, destaca el segundo cambio importante de carácter medioambiental que traerá la nueva PAC: «El Green Deal (Pacto Verde) desaparece como tal y se incorpora a la renta básica, como se llama ahora, y se hace un nuevo modelo de ayudas mucho más potente. Se incrementa el carácter medioambiental de la condicionalidad de las ayudas, es decir, los agricultores tendrán que implicarse más en la lucha contra el cambio climático. Unas medidas serán de ámbito obligatorio para cobrar la renta básica, es decir, todas las ayudas que tendrán todos los agricultores beneficiarios del primer pilar, y otras voluntarias, que son los ecoesquemas. Serán medidas que pondrá en marcha cada Estado para algunos sectores donde se puedan hacer más medidas en el ámbito medioambiental a mayores. Y esto se asume a través de un contrato con el Estado, que evaluará, auditará y por eso el agricultor obtendrá una subvención mayor, y puede estar, si es lo que dice el Consejo, en el 20%, si es lo que dice el Parlamento, en el 30%».

Planteada sobre la posible guerra en CCAA con estos cambios, Clara Aguilera es muy clara al señalar que «yo creo que las luchas van a venir más por las ayudas del primer pilar porque ahora mismo sus ayudas son muy diferentes por territorios. Por ejemplo algunas zonas de Andalucía de olivar tienen una prima mucho más alta que un olivar de Castilla – La Mancha o Aragón. Se trata de hacer una nueva regionalización del sistema de ayudas directas, con regiones homogéneas. Ahora hay muchas regiones, unas 56, y quería dejarse en unas 14 ó 15 regiones. Esto no es un antojo político, sino que es de obligado cumplimiento: lo que se llama la convergencia interna de las ayudas. Esto significa que las ayudas entre los perceptores de nuestro país tienen que ser homogéneas, es decir, tender a la igualdad».

En este sentido, recalca que «la idea es que en 2027, final del marco, un agricultor de olivar, viva donde viva, tiene que tener el mismo tipo de ayuda de renta básica; otra cosa es que luego tenga un ecoesquema o una ayuda asociada de otro tipo. Pero la renta básica tiene que ser igual, y ahora esto no lo hay. Yo quiero que los agricultores que necesiten la ayuda se beneficien vivan donde vivan. Lo importante es que el agricultor que no tiene una renta de mercado tenga una ayuda y a veces hacemos un esquema pensando que nuestro universo es el acotado territorialmente por la comunidad. Si echamos las cuentas que ahora en la convergencia interna yo pierdo dinero y gana aquél, aquél ha ganado y yo he perdido».