El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, anunciaba hace una semana que la primera estimación de las principales cifras económicas del sector agrario, que revelaba que, según estos datos, la renta agraria ha alcanzado los 29.093 millones de euros en 2020, lo que supone un incremento del 4,3% con respecto a 2019, recuperando su senda de crecimiento tras la caída del 8,6% en 2019. Y aunque su anuncio ya ha sido respondido por el propio sector agrícola, ahora los macrodatos económicos del PIB agrícola tampoco invitan al optismo. El Producto Interior Bruto relativo a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca ha retomado los valores negativos en el tercer trimestre de 2020 al registrar una bajada del 1,2 % respecto al segundo trimestre en términos de volumen.

Los datos del PIB difundidos este miércoles 23 por el Instituto Nacional de Estadística (INE) difieren de los que adelantó en octubre y que adjudicaba al sector una leve subida del 0,2% del PIB agrícola en el tercer trimestre.

La agricultura no conseguía valores negativos en sus tasas de variación intertrimestral desde el segundo trimestre de 2019, cuando obtuvo un descenso del 2,7%.

En el primer trimestre de 2020 el crecimiento del PIB agrícola fue del 1,4%, un porcentaje que aumentó al 3,4% en el segundo trimestre de este ejercicio.

En contraste, el valor del PIB para el conjunto de la economía española en el tercer trimestre ha sido positivo (+16,4%) pero tres décimas inferior al estimado el 30 de octubre (+16,7 %).

La variación interanual del PIB español se situó en el −9,0 %, frente al −21,6 % del segundo trimestre; el generado por la actividad agrícola repuntó un 3,7 % en su tasa interanual, frente al 6,5 % relativo al segundo trimestre o el +0,1 % del primero.

En cuanto al empleo, medido en número de horas efectivamente trabajadas, las actividades primarias presentan una variación interanual negativa (-1%), un descenso menor que en el segundo trimestre (-8,5%) y en el primero (-9,6 %). Si se toman en cuenta los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, el empleo en la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca presenta una variación interanual del -2,4%.