Como en tantas otras situaciones de crisis, el sector agrario ha vuelto a ser el único que ha crecido en tiempos complicados. Ya sea por una crisis económica o por la actual marcda por la pandemia del Covid, la variación interanual del PIB agrícola fue la única positiva (+6,3 %), frente a los retrocesos en el resto de las actividades en el segundo trimentre del año. Pese a esto, el Producto Interior Bruto (PIB) relativo a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca creció un 3,6 % en el segundo trimestre del año, aunque por debajo del 4,4 % que en julio avanzó el Instituto Nacional de Estadística (INE) con los datos de la Contabilidad Nacional.

A pesar de esta rebaja de crecimiento, el sector agropecuario y pesquero fue la única actividad económica con una evolución positiva en el segundo trimestre de este ejercicio frente a los primeros tres meses del año, ya que el PIB generado por la industria cayó un -19,1 % y el de servicios un -21,9 %.

El PIB general en el segundo trimestre, marcado por la crisis de la covid-19 en la economía española, se situó en el -17,8 % en comparación con el primer trimestre; en términos interanuales, el PIB general cayó un -21,5 %, frente al -4,2 % relativo al primer trimestre de 2020.

La variación interanual del PIB agrícola fue la única positiva (+6,3 %), frente a los retrocesos de Industria (-23,8 %) y Servicios (-21,3 %).

Las exportaciones de bienes y servicios presentaron entre abril y junio de 2020 una variación del −38,1 % respecto al segundo trimestre de 2019, lo que supone 32,5 puntos menos que en el trimestre anterior.

En cuanto al empleo, medido en número de horas efectivamente trabajadas, las actividades primarias presentan una variación interanual del -8,5 % (-9,3 % en la estimación de julio), con un aumento de 1,1 puntos respecto al trimestre anterior.

Si se toman en cuenta los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, el empleo en la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca presenta una variación interanual del -2,2 %.