El perfil internacional que presenta el nuevo ‘Tobía Selección de Autor Blanco 2020’, gracias a su original composición varietal, es buena prueba del incombustible espíritu innovador que sigue animando a Bodegas Tobía y de la notable contribución de este bodeguero a la revolución de los vinos blancos de la DOCa Rioja que se ha producido en la última década.

Este blanco ‘Selección de Autor’ es el resultado de un ensamblaje tan genuino como el concebido por Oscar -no SE conoce ninguno similar- entre la uva más internacional del planeta -la chardonnay-, con la uva autóctona de La Rioja por antonomasia -el tempranillo blanco.

La idea surge con el objetivo prioritario de crear un vino para la exportación, acorde a los gustos de clientes habituados al perfil de los chardonnays de Chablis o Sudáfrica. Así lo habían podido contrastar de antemano en la bodega a través de la percepción transmitida por los visitantes extranjeros cuando probaban el chardonnay y el tempranillo blanco directamente de los fudres donde se crían por separado durante siete meses.

Además de esta crianza de 7 meses en barricas nuevas, con battonage periódico de sus lías finas, todo el proceso de elaboración del Tobía Selección de Autor Blanco se realiza por separado para las dos variedades: vendimia manual, encubado y maceración en frío de la uva despalillada y no estrujada en depósitos inteligentes ‘Ganimede’, sangrado del mosto flor de primera calidad que pasa a fermentar en barricas nuevas de roble francés en el caso del chardonnay y de roble americano en el caso del tempranillo blanco.

El resultado es un vino de color amarillo dorado con reflejos verdosos, cuyo intenso aroma asemeja una sinfonía de notas frutales (piña madura, cítricos, pera y piel de melocotón), acompañadas de notas de pastelería y miel a las que se suman los aromas de vainilla y canela de la crianza bajo un fondo floral. Su paladar es dulce y sedoso, muy fresco y con una agradable acidez.

Posee una retronasal perfumada (membrillo y notas de vainilla) y paulatinamente va adquiriendo volumen, redondez, longitud, con un final muy persistente. Se trata de un vino muy gastronómico, que acompaña a la perfección quesos curados, mariscos de sabor intenso o pescados azules, cocina asiática o platos tradicionales de gastronomía francesa, cómo por ejemplo los elaborados con foie.