Con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de León de este viernes 2, de la solicitud de autorización administrativa previa, de construcción y de estudio de impacto ambiental de la planta solar fotovoltaica “Aquarii Solar”, el número de proyectos de estas características que se han presentado en la provincia de León asciende a 38 y el “mordisco” de las fotovoltaicas al terreno agrícola en la provincia de leon es ya de seis mil hectáreas.

ASAJA León sigue manifestando su gran preocupación por la cantidad de terreno rústico que se detrae de la actividad agraria para destinarlo a este fin industrial, y considera todavía más lamentable que quienes estén expulsando a los agricultores y ganaderos de sus tierras sean los políticos locales que administran las juntas vecinales y los ayuntamientos, pues la inmensa mayoría de las fincas en la que van a asentarse son terrenos públicos de uso comunal.

A la pérdida de tierra agrícola se suman los cientos de kilómetros de líneas eléctricas de evacuación que en aras del interés general atraviesan todo tipo de propiedades con indemnizaciones ridículas y gravando de por vida una servidumbre. A todo esto hay que sumar una enorme afección paisajística, sobre todo en los proyectos próximos a núcleos urbanos, deteriorando el territorio, el paisaje rural, y en definitiva la calidad de vida de quienes viven en los pueblos.

La nueva planta dará un mordisco de terreno y ocupará una superficie de 185 hectáreas en los términos municipales de Villamejil y Quintana de Castillo, su potencia será de 99.940 kilovatios y la inversión anunciada de 41,3 millones de euros.

El pasado miércoles el Consejo Regional Agrario trató sobre la preocupación del sector por la proliferación indiscriminada de parques fotovoltaicos a lo largo y ancho de Castilla y  León, pero las organizaciones agrarias no han logrado por ahora ningún apoyo concluyente del Gobierno regional. Tampoco hay ningún tipo de apoyo por parte de la Diputación de León que prefiere amparar las posturas de presidentes de juntas vecinales y miembros de las corporaciones municipales ansiosos de recibir fondos en rentas e impuestos para hacer política y seguir con sus trapicheos. El ministerio de Agricultura tampoco tiene opinión sobre estos asuntos y lo fía todo a las competencias del Ministerio para la Transición Ecológica que pone alfombra roja a todo el que llama a su puerta con pretensión de poner, donde sea, placas fotovoltaicas.