El secretario regional de Asaja CLM, José María Fresneda, ha asegurado este martes 14 en Toledo que, «en Castilla-La Mancha, no queremos que pase lo de Lleida y Aragón», tras la aparición de varios rebrotes del covid-19, por lo que, para las campañas agrícolas, no aceptarán a «inmigrantes que no estén controlados por ningún lado», solo a «aquel trabajador que se acerque a nuestra puerta para buscar un trabajo».

Así lo ha manifestado Fresneda a preguntas de los periodistas sobre los rebrotes detectados en la comarca catalana del Segriá y en Aragón, antes de participar en la clausura de la Asamblea General de Asaja Toledo.

«Nosotros solo tenemos una responsabilidad, si vamos y los contratamos en origen tenemos responsabilidades con ellos, en materia de su estancia aquí, si no, no», ha reflexionado el dirigente agrario, quien ha apostillado: «aquí atenderemos a aquel trabajador que se acerque a la puerta, llame y quiera buscar un trabajo. Si aquí llegan inmigrantes que no están controlados por ningún lado, nosotros no vamos a tener esa responsabilidad».

Y ha sentenciado: «lo que si haremos es a todos los trabajadores que estén bajo nuestra responsabilidad, dotarlos de todas las medidas y garantías sanitarias que plantea nuestra legislación, lo demás lo dejamos para el discurso de la clase política, que se ve que no ha evolucionado».

En la asamblea, también se ha referido a las propuestas de la Comisión Europea dentro del Pacto Verde, con más exigencias y limitaciones para el sector agrario, y al recorte planteado por la propia Comisión al presupuesto de la futura PAC. “Es inaceptable – ha afirmado Corroto, en referencia a la disminución de fondos agrícolas-. Desde ASAJA esperamos que las instituciones defiendan una PAC con un presupuesto, como mínimo, igual que el actual, sobre todo teniendo en cuenta las nuevas exigencias que se quieren plantear al sector”. En este sentido, ha defendido una financiación suficiente para hacer frente a los retos del cambio climático y para que éste no amenace la producción de alimentos. También se hace necesaria una política agrícola europea bien orientada. “Nos preocupa la dirección que se sigue: más limitaciones y una tendencia hacia una agricultura y una ganadería europeas menos productivas que pueden llevar a la desaparición de explotaciones y a una dependencia mayor, en materia alimentaria, de terceros países”.