La industria del mango de Ecuador apuesta claramente por la internacionalización, para no depender exclusivamente del mercado norteamericano, para lo que centra sus esfuerzos en un recambio varietal para lograr un mejor posicionamiento comercial, especialmente, en el mercado europeo. Al mismo tiempo, el sector productos – exportador también “ve con buenos ojos” la puesta en marcha de un sello de calidad para los mangos ecuatorianos que impulse sus exportaciones en el ámbito internacional.

El Presidente de la Fundación Mango de Ecuador, el Licenciado Bernardo Malo, Abogado de profesión, graduado en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil en 1995 y relacionado desde hace varios años con la producción, analiza en este artículo la dimensión exterior del mango ecuatoriano y, destaca, los retos y desafíos del sector del mango de Ecuador, destacando el impulso internacionalizador que caracteriza a los productores y exportadores de mangos de este importante país latinoamericano.

Abordando el capítulo de fortalezas y debilidades para el mango ecuatoriano, el Licenciado Bernardo Malo señala que “es importante contextualizar la realidad que vive mango en el mundo actual. Originalmente, la fruta fue considerado una fruta exótica. En una inmensa mayoría de casos, su transportación era vía aérea y llegaba a nichos de alto poder adquisitivo”.

“Hoy en día, después de algunos años, la fruta de ha popularizado a nivel mundial. Y pasó de ser un exótico a ser un tropical, como lo puede ser la piña, la papaya, etcétera”, apunta el Licenciado Malo.

Además, añade que “en ese sentido, Ecuador vio una oportunidad hace muchos años con los primeros cultivos de mango fueron a principios de 1990, de hacer un abanico de oferta exportable más amplio y ahí se encontró el mango. Los primeros años, como todo nuevo proyecto, fueron arduos, con obstáculos, se paga derecho de piso e inexperiencia, etcétera.”

El sector en cifras

Nuestro entrevistado aporta datos elocuentes sobre el sector del mango ecuatoriano, En este sentido, apunta que “en cultivos destinados a exportación, tenemos 5.500 hectáreas de mangos y Ecuador exporta a los diferentes mercados un promedio de 13 millones de cajas de cuatro kilos cada una. Esa es una producción que se ha mantenido en los últimos años de forma estable,  y aquí cabe mencionar que siempre en Ecuador estamos preocupados en que no se trata simplemente de producir por producir. Tenemos muy claro que al incrementar productividad, podemos diluir de mejor manera los costos fijos, sin embargo, todo debe ser enfocado en función de un mercado, y de la capacidad de este para consumir la fruta, porque de que sirve economizar un poco en costos de producción y lanzar al mercado una inmensidad de fruta, y ese mercado no va a reacciones como quisiésemos, y en definitiva, este retorno va a ser inferior”.

“La idea es tratar de producir a la par con el incremento de la demanda de la fruta. Creemos  que con esa forma se mantienen saludables lo mercados, pero es un objetivo que no siempre puede cumplirse por cierto, pero ha habido una estabilidad en volúmenes exportables”, señala el Licenciado Bernardo Malo.

“Hoy en día, considero que la industria del mango de  Ecuador ha llegado a un nivel de madurez, tanto a nivel de cultivo como de plantas de empaque, también a nivel comercial. Pienso que El Ecuador está en un momento muy maduro que le permite competir de igual a igual con los principales países productores”, destaca el Licenciado Bernardo Malo.

Marca de Calidad para el Mango de Ecuador

Nuestro entrevistado se muestra a favor de crear una marca  de calidad para los mangos ecuatorianos. En este sentido, puntualiza que “Yo pienso que sí es factible una marca de calidad para nuestros mangos. En ocasiones, los productores – exportadores podemos tener dudas respecto a estas marcas de calidad o calidad de origen por lo complejo que resulta uniformizar los procesos, pero mirando experiencias de países productores amigos, como lo es México, que tienen su certificación calidad de origen, pero creo que en general, es algo que agrega valor al producto, porque presupone que se han cumplido algunos requisitos básicos para lograr este ese estatus. Es algo que miramos con buenos ojos para hacerlo eventualmente. Creemos que es un plazo de cinco años podría estar, haciéndolo por fases como todo y entrar en un proceso organizado y voluntario por supuesto, porque quien no lo cumple está en su derecho de no hacerlo, pero no podrá gozar del beneficio que le concederá un sello internacional de plasmar ese sello en sus cajas de exportación”.

“Creemos que tenemos ir a certificaciones de origen que a su vez proyecten al mercado  un valor agregado, y tienen que ser de carácter específico. Es un tema del que nos podríamos beneficiar”, resalta el Licenciado Bernardo Malo.

Radiografía del sector

El máximo responsable de la Fundación Mango de Ecuador realiza una radiografía muy precisa de la industria del mango en este país. En su opinión, “Ecuador ha logrado un posicionamiento importante dentro del mercado mundial. A nosotros en producción nos antecede Brasil, y con posterioridad nos sucede Perú, entonces a pesar de que hay un relativo traslape comercial con estos dos países, tenemos una venta propia que innegablemente está así y la tratamos de explotar”.

“Creo que los diferentes mercados, clientes e importadores y distribuidores ven en Ecuador, cada vez más, una región origen productora para poder suplir sus necesidades de mango cincuenta y dos semanas al año”, subraya el Licenciado Bernardo Malo.

Efectos del COVID 19

El Licenciado Bernardo Malo también analiza con gran precisión los efectos del COVID 19 argumentando que “esta pandemia, sin duda, tiene un efecto transversal en los diferentes productos, no solamente en el mango. Creo que la diferencia, en el caso particular del mango, ha estado dada en función de la época en la que comenzó el COVID 19, con fuerza más o menos en marzo 2020”.

“Siendo el mango un producto de carácter estacional, para aquellos que les coincidió los primeros meses de la pandemia que fueron muy penosos con mucho impacto, lo sufrieron bastante más que los que ya habían terminado su temporada como es el caso de Ecuador, por ejemplo a Perú lo cogió al final, y eso marca una diferencia significativa. De ahí en adelante la pandemia ha tenido altibajos, los mercados se mejoran luego vienen los rebrotes. Y entonces ha existido una suerte de reacomodo en lo que la oferta y la demanda respecta. Creo que el pensar que el consumo de frutas se ha mermado no es correcto, lo correcto sería precisar que ha existido una nueva forma como este consumo se está dando a través del remplazo de ciertos canales tradicionales por otros, como ejemplo, es público y notorio como a nivel de restaurantes y clubs estuvo la situación muy difícil, entonces  el canal llamado Food Service estuvo muy golpeado, pero a través del retail se compensó de cierta forma”, subraya el Licenciado Bernardo Malo.

Retos y Desafíos

En el área de retos y desafíos del sector del mango en Ecuador, nuestro entrevistado apunta de forma contundente que “indiscutiblemente, queremos siempre acceder a más mercados. Hoy en día la oferta ecuatoriana del mango está fuerte concentrada en un mercado que es Estados Unidos, y hay otros mercados que son realmente interesantes. Esto no es un tema tan sencillo, existen complicaciones de carácter logístico y varietal”.

“La principal variedad que tenemos en Ecuador que es Tommy Atkins, gusta mucho en el mercado norteamericano, sin embargo al ser considerada una variedad con fibra goza de resistencia en mercados como el europeo. Para conseguir esta meta, tendríamos que acceder a mercados adicionales al norteamericano, que sí lo hacemos pero de una manera todavía muy tibia, necesitamos ir transicionando gradualmente a aquellas variedades por estos mercados, y para eso, hay que buscar las condiciones climáticas y de producción adecuadas. Debemos avanzar en este sentido, y tenemos también otras variedades muy interesantes que han crecido como la Ataulfo, que está conquistando diferentes mercados a través de avión y barco, y ahí tenemos una oportunidad interesante”, comenta este experto en el mundo del mango ecuatoriano”, subraya el Licenciado Bernardo Malo.

Dimensión Internacional

En el apartado internacional, nuestro entrevistado destaca que “estamos muy concentrados en el mercado estadounidense, aproximadamente el 85% se dirige hacia este este mercado, y el 15% restante se distribuye entre Canadá, Europa, México, algo a Chile, etcétera, En este sentido, entendemos que es muy importante bajar esta dependencia del mercado norteamericano, para lo que es necesario proporcionar a los socios comerciales las variedades que estos países demandan”.

“En teoría Rusia y Medio Oriente son dos mercados muy importantes. Tenemos barreras que nos impiden acceder a los mismos. Por un lado, tenemos el caso de Asia, en el que existen un potencial de consumo para nuestro mangos, pero hay unos protocolos fitosanitarios que se tienen que cumplir, como por ejemplo Japón y Corea, en los que hemos venido trabajando, pero en el caso de Ecuador todavía no cumplimos estos requisitos al ciento por cien”, apunta el Licenciado Bernardo Malo.

“Existen otros mercados como China, donde sí contamos con protocolos y permisos de acceso, pero sin embargo volvemos al tema logístico, pues el mango es una fruta demasiado perecedera para aguantar tiempos de transito de 30 días o más, y la transportación aérea para este mercado es demasiado costosa económicamente hablando al menos desde Ecuador”, argumenta con claridad el Licenciado Bernardo Malo.

“En los mercados de Medio Oriente, donde hay un buen poder adquisitivo y Rusia, el tema logístico donde los viajes son muy largos y lo prohibitivo que es desplazar fruta por avión, que se hace, pero a muy pequeña escala”, puntualiza el Licenciado Bernardo Malo.

Incremento exportaciones a la Unión Europea

El máximo responsable de la Fundación Mango de Ecuador es un convencido del crecimiento de las exportaciones de mangos de Ecuador al mercado europeo. En consonancia con esto, indica que “pienso que sí vamos a crecer en Europa, creo que va a suceder de manera gradual, no va a ser algo rápido pues implicaría como mencionaba anteriormente una especie de recambio varietal para variedades sin fibra como Keitt y Kent comiencen a ser más exportadas y populares desde a Ecuador hacia Europa. Pues la tendencia es esa, hacia el consumo de fruta sin fibra en el mercado europeo. Pero tenemos el caso de la variedad Ataulfo, que es una variedad sin fibra y gusta mucho al consumidor, que es originaria de México y hay que darle crédito a México en eso, y que se ha adaptado muy buen al Ecuador y que comienza a hacer sus pinitos en el mercado europeo. Por lo que considero, que el Ataulfo que va creciendo su exposición al mercado de Europa más un recambio varietal paulatinamente que se dará en Ecuador hacia variedades sin fibra, en los próximos años veremos un crecimiento sostenido de la oferta exportable ecuatoriana al mercado europeo”.

“De aquí a cinco años, podríamos pensar que si hoy destinamos el 5 por ciento de la producción a Europa, en un quinquenio podríamos situarnos del 10 al 12 por ciento de la producción, es lo que estimamos sobre todo por el interés que ha demostrado el mercado europeo adicionalmente a las variedades sin fibra en la variedad Ataulfo”, resalta nuestro entrevistado.

Proyectos de la Fundación del Mango de Ecuador

Dentro del contexto, el titular de la Fundación del Mango de Ecuador destaca los proyectos que ha desarrollado su organización. En este aspecto, comenta que  “la pandemia ha traído consigo muchos desafíos y ha acelerado el avance de muchos procesos a nivel de la producción. Uno de los ámbitos, en el que yo considero, que no está haciendo acelerar es todo lo que tiene que ver con trazabilidad, buenas prácticas agrícolas, en manufactura y certificaciones”.

“Hoy en día la Fundación Mango del Ecuador, de la que yo soy Presidente, abarca al 97% de los productores, empaques y exportadores del país, puedo decir con orgullo que contamos ya con el 100 por ciento de nuestra superficie exportable certificada al menos con GLOBAL GAP. Esto es un logro importante, creo que marca una diferencia significativa con otros países productores, pues dada nuestra realidad hoy en día, del COVID y el temor que se genera en los distintos mercados aunque sea de manera irracional, se transforma y produce que el consumidor esté alerta y los supermercados e importantes tienen que tratar de satisfacer al máximo las preocupaciones de los consumidores. Por ello, las certificaciones se vuelven muy importantes para intentar brindar esa tranquilidad al mercado”, destaca con satisfacción nuestro entrevistado.

“Adicionalmente, continuamos en procesos permanentes de capacitar al agricultor en todo lo que es mejor de sus procesos productivos, pues el desafío de todo agricultor es producir la mayor cantidad de fruta lo más adelantada posible y de la mejor calidad , para  trata de conjugar esta fórmula, blindamos permanentemente capacitaciones y alianzas con otras organizaciones como National Mango Board, etcétera”, apunta nuestro entrevistado.

“En la parte fitosanitaria, que es la razón de existencia de nuestra Fundación, también se sigue trabajando fuertemente para intentar al menos mitigar la presencia de “mosca de la fruta” y otras especies cuarentenarias que hay en Ecuador y otros países. Tenemos un equipo técnico que da el servicio de monitoreo a todos los productores del país, y yo diría que en esos tres frentes, la Fundación Mango de Ecuador debe seguir su rumbo y complementariamente, la búsqueda de nuevos mercados, incentivar un cambio varietal, etcétera”, indica el Licenciado Bernardo Malo.