Los ataque del lobo y los daños no tiene fin y se extienden cada vez más por las CCAA. De hecho, al margen de un nuevo ataque a 15 reses en Sala,manca, con tres muertes, los ataques han llegado hasta La Rioja, donde el sector se queja que está poniendo en peligro la ganadería extensiva de la región.

Amparado en el sigilo del recién instaurado toque de queda en la región, el lobo volvió a bajar a la granja a regalarse una cena abase de 15 reses. Fue el sábado pasado en Robleda, localidad salmantina de la comarca de El Rebollar, cerca de Ciudad Rodrigo. Mató a tres ovejas e hirió a unas 12 de la ganadería de Alfonso Gutiérrez, ganadero afiliado a COAG. Poco después, tras al alba, los buitres dieron cuenta del resto de los cadáveres y tanto al propietario de la explotación, como a los agentes medioambientales que acudieron a levantar testimonio del acontecimiento, les costó trabajo reconstruir la escena.

La comarca mereció también la visita de los cánidos este verano, cuando otra explotación amaneció con dos ovejas devoradas, a las que se le había infligido heridas profundas, que es la firma que suelen dejar los lobos para que su actuación sea diferenciada de la que pudieran ocasionar los perros salvajes. Y hace cinco años, un lobo solitario, creen los ganaderos, visitaba las granjas cada quince días dejando un reguero de reses muertas en cada una de sus apariciones. Debió morir, porque nunca se volvió a saber de él. O quizá fuera uno de los elementos abatidos –con la autorización pertinente- por las patrullas de Medio Ambiente, lo que vendría a demostrar la utilidad de las medida.

COAG Castilla y León denunció ya hace unas semanas que los lobos causaron el año pasado en la región 2.579 ataques a granjas que malograron 3.774 cabezas de ganado. Todo ese festín con terneros y corderos de menú durante 2019, costó a los ganaderos 2 millones de euros. Y esa cantidad hubo de ser soportada en gran parte por la contabilidad de los granjeros, en tanto que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente solo asume, aproximadamente, el 65 por ciento de coste de los destrozos en las explotaciones.

LOS ATAQUES LLEGAN HASTA LA RIOJA CON UN TERNERO MUERTO Y DOS OVEJAS DESAPARECIDAS

Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos UPA de La Rioja quiere denunciar que en las zonas de Villoslada y Ventrosa, tan solo desde el 11 de octubre, varios ataques de lobo han provocado la desaparición de dos ovejas y la muerte de un ternero, de cuatro carneros y de una oveja.

Ante esta insoportable situación para los ganaderos de la zona,aunque alejada de las 15 reses de Saamanca, UPA Rioja junto a la la Asociación de Ganaderos de las 7 Villas pide a la Administración riojana que se adopten medidas de control para cortar esta sangría, que está generando la desaparición de la ganadería extensiva en la sierra de La Rioja. De hecho, en Villoslada ya se han puesto a la venta dos ganaderías de ovino porque los ganaderos no podían soportar más la presión generada por los ataques de los lobos.

UPA Rioja ha emitido diversos escritos al Gobierno de La Rioja informando sobre los ataques que se han ido produciendo las últimas semanas y que están agravando la complicada situación de ganadería en la región, por lo que exige que se desarrollen las acciones necesarias para proteger a este sector tan clave en nuestra comunidad.