La escasez de agua es un fenómeno cada vez más recurrente en Cataluña y en el resto de España, especialmente en las cuencas internas, donde el cambio climático se suma a la realidad territorial. Girona, Barcelona y el Camp de Tarragona aglutinan el 92% de la población, y se consume el 30% del agua disponible, la cual debe emplearse para garantizar las demandas de abastecimiento urbano, agrícola e industrial. Y ahí es donde el agua regenerada toma un valor añadido.
En este contexto, y tras el último episodio de sequía entre 2021 y 2024, el IRTA (Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias) está enfocando su estrategia científica y de innovación en fomentar, por un lado, la mejora de la eficiencia del agua en los usos agroalimentarios, y por el otro, la gobernanza colectiva del agua para contribuir a optimizar su gestión.
También, decenas de profesionales de varios programas de investigación de la organización trabajan para potenciar, en todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, la utilización de agua regenerada, es decir, agua urbana, o procedente de la ganadería o de la industria alimentaria, que, una vez depurada, se trata para volver a ser utilizada en lugar de devolverse directamente a los ríos o al mar.
¿Qué cultivos se pueden irrigar regularmente con agua regenerada? ¿Puede servir para abrevar animales o limpiar mataderos? ¿Qué riesgos presenta en cuanto a la transmisión de enfermedades o microplásticos? ¿Es necesario realizar cambios regulatorios? Son solo algunas de las preguntas respecto al uso, en toda la cadena agroalimentaria, de un recurso que será ineludible en algunos puntos del territorio catalán a lo largo de las próximas décadas.
Para avanzar en ello desde una mirada holística, el IRTA organiza, el martes 22 de septiembre, una jornada que reunirá en el Teatro auditorio de Granollers a más de un centenar de personas, tanto científicos como, sobre todo, representantes de administraciones y empresas del sector agroalimentario y del agua.
«Nos encontramos en una situación límite respecto al balance entre el agua que necesitamos y el agua de que disponemos, lo que nos obligará a reutilizar las aguas dos o más veces antes de devolverlas al medio natural», explica Jaume Casadesús, coordinador del objetivo científico estratégico del IRTA centrado en optimizar la gestión del agua. «Esta jornada es diferente de las habituales, en las que presentamos proyectos o resultados: lo que queremos es interactuar y generar debate sobre el agua regenerada«, añade.
El encuentro incluirá tres mesas redondas que girarán alrededor de los retos y oportunidades del uso del agua regenerada en la agricultura, la ganadería y la industria alimentaria. La inauguración será a cargo de la directora general de Agricultura y Ganadería del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Rosa Altisent, y del director general del IRTA, Josep Usall.
«La sequía nos ha hecho evidente que no podemos depender únicamente de las fuentes de agua convencionales. Debemos ser capaces de sacar el máximo provecho de cada gota y el agua regenerada será un recurso cada vez más necesario para el sector agroalimentario«, señala Altisent. «El reto es avanzar en su utilización con todas las garantías y a partir del conocimiento científico, y hacerlo de forma coordinada entre administraciones, empresas y sector productivo», añade.
«Optimizar la gestión del agua es uno de nuestros actuales objetivos científicos estratégicos, y hemos entendido que debemos hacerlo con una mirada transversal y contribuyendo a fomentar la gobernanza colectiva, como refleja esta jornada», remarca, por su parte, Usall.
LOS CUELLOS DE BOTELLA DEL AGUA REGENERADA
Según datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA), actualmente hay 24 estaciones de regeneración públicas en Cataluña. En 2025, se regeneraron 53 hm3 de agua, equivalentes al consumo total del territorio catalán durante dos meses. Es el doble de agua que se regeneraba hace veinte años, y está por debajo del récord de 2023, cuando en plena sequía se regeneraron más de 81 hm3 de agua.
Desde finales de 2024, el Gobierno de la Generalitat está desplegando una transición hídrica para garantizar las demandas sin depender exclusivamente de las lluvias. Se prevé, en el horizonte de 2030, que un 70% de las demandas urbanas puedan satisfacerse con recursos provenientes de la desalinización y la regeneración.
En 2025, un 18% del agua regenerada se utilizó para el riego agrícola. En las granjas y la industria agroalimentaria, los proyectos de regeneración están todavía en fase de investigación o son minoritarios y, en su caso, el agua se regenera en instalaciones propias. En cambio, es más habitual que las aguas de la ganadería o de la industria se reutilicen para usos que no requieren tratamientos de depuración más allá de los físicos, como las rejas o filtros.
«Los proyectos de agua regenerada deben ajustarse a la particularidad de cada necesidad y territorio, al tiempo que este recurso es una oportunidad que presenta muchos cuellos de botella que no son solo científicos y tecnológicos, sino también regulatorios, sanitarios, económicos o sociales«, subraya Casadesús.
Algunos ejemplos: regenerar el agua de EDAR de municipios costeros y usarla para el riego en poblaciones situadas en el interior puede suponer elevados costes de transporte. El agua regenerada de las granjas se podría utilizar para su limpieza, pero es más complejo usarla para abrevar los animales. Y la de las industrias puede resultar útil para limpiar las ruedas de los camiones, pero la normativa de momento lo impide.
«Además, actualmente la gestión de las aguas regeneradas está directamente relacionada con el concepto de Una sola salud (One Health). Como pasa en los ríos, si las aguas regeneradas no se trataran adecuadamente podrían tener carga microbiana, así como microplásticos y otros contaminantes emergentes, como restos de productos industriales o de limpieza. Eso sí: hoy disponemos de tecnologías para detectarlos, tratarlos y hacer seguimiento» detalla Casadesús.
El IRTA apuesta por el trabajo conjunto para desatascar estos cuellos de botella y potenciar el buen uso del agua regenerada en Cataluña.
PONENCIA INAUGURAL Y PROYECTO EUROPEO
Para disponer de una mirada global sobre la utilización del agua regenerada en toda la cadena agroalimentaria, la jornada incluirá una ponencia inaugural a cargo de Alessandro Gaetano Vivaldi, profesor asociado de la Universidad de Bari (Italia).
Asimismo, el IRTA dará a conocer KIC Water, una alianza paneuropea para abordar los retos más urgentes a los que se enfrentan los ecosistemas de innovación relacionados con el agua.
Podéis consultar el programa en este enlace.


