El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha rectificado y propone a la Siembra Directa como un ecoesquema por sus beneficios medioambientales, tras presentar el pasado 2 de febrero a las Comunidades Autónomas una propuesta preliminar para debatir sobre los ecoesquemas a aplicar en España, una vez que la misma ha sido actualizada a partir de la última información facilitada por la Comisión Europea y definida con un mayor grado de detalle.

En esta nueva propuesta se incluye la Siembra Directa, como una de las prácticas consideradas en uno de los ecoesquemas, sobre todo teniendo en cuenta que su implantación y desarrollo contribuye al cumplimiento de los objetivos medioambientales de la PAC, tal y como reconoce el borrador publicado por el Ministerio.

En efecto, la Siembra Directa, práctica de Agricultura de Conservación en cultivos herbáceos extensivos y considerada como la “Agricultura del Carbono” por la Comisión Europea, provee de numerosos beneficios medioambientales a los ecosistemas agrarios, haciéndose acreedora de ser un sistema de manejo sostenible perfectamente encajable en un ecoesquema que daría solución a uno de los principales medioambientales de España como es la erosión, con pérdidas de suelo que en algunos casos llegan a ser de hasta 30 toneladas por hectárea y año en suelos con cultivos herbáceos de secano.

Por otro lado, la siembra directa también incrementa el secuestro de carbono en el suelo, como así lo demuestra el proyecto europeo LIFE Agromitiga actualmente en desarrollo permitiendo, además de mitigar el cambio climático, restaurar la fertilidad natural del suelo, al incrementar el contenido de materia orgánica, tan escaso en nuestro país tras décadas de práctica de laboreo intensivo en las explotaciones agrícolas.

Por último, la biodiversidad de los ecosistemas agrarios también se ve favorecida gracias a la práctica de la Siembra Directa, merced a los restos vegetales que quedan de forma permanente en el suelo, contribuyendo a la mejora de las condiciones para el desarrollo de numerosas especies como pájaros, pequeños mamíferos, reptiles, invertebrados del suelo tales como lombrices o predadores de plagas.

Todos estos beneficios, reportados por multitud de artículos publicados en la literatura técnica y científica, son los que tendrán lugar aquellas explotaciones que finalmente decidan acogerse a este ecoesquema en el caso de que éste salga adelante definitivamente.