El Gobierno ha reconocido que el importe unitario provisional del anticipo de la PAC de la campaña 2023 ha sido menor a lo planificado, pero lo justifica por el aumento de la superficie solicitada para los diferentes eco-regímenes.

Así lo ha explicado el Ejecutivo en la respuesta enviada a los diputados populares Milagros Marcos y Jaime de Olano, que habían preguntado por escrito por el recorte de los importes anunciados y previstos de los eco-regímenes -ayudas vinculadas a prácticas ambientales de la nueva PAC- para el pago de los anticipos que recibirán los agricultores y ganaderos.

“NO HA HABIDO TAL RECORTE DE LOS IMPORTES, SINO SIMPLEMENTE UN AJUSTE DE LOS IMPORTES PLANIFICADOS EN FUNCIÓN DE LA SUPERFICIE REALMENTE SOLICITADA»

En la respuesta remitida al Congreso, el Gobierno ha especificado que los importes provisionales de esta campaña 2023 se han establecido con los datos de superficies solicitadas por los productores, teniendo en cuenta la dotación financiera anual indicativa para cada eco-régimen.

En general, la superficie solicitada para los diferentes eco-regímenes ha sido superior a la planificada, a excepción del de cubiertas vegetales e inertes en terrenos llanos y de pendiente media, por lo que en el resto de los casos el importe unitario provisional del anticipo ha sido menor al importe planificado.

«Por lo tanto, no ha habido tal recorte de los importes, sino simplemente un ajuste de los importes planificados en función de la superficie realmente solicitada», ha apuntado el Ejecutivo.

En otro escrito, los mismos parlamentarios del PP han preguntado por los motivos por los que el 25% de los agricultores no han optado a los eco-regímenes y van a perder el componente verde que estaba vinculado a la ayuda básica de la PAC.

El Gobierno ha contestado que los eco-regímenes son una intervención «diferente al pago verde» del periodo anterior de la PAC, con su asignación financiera propia y desvinculados de la ayuda básica a la renta para la sostenibilidad.

Según sus datos, el 75% de los productores solicitantes de las ayudas ha pedido algún eco-régimen, un porcentaje que asciende al 87% en el caso de la superficie para la que se ha solicitado (19,1 millones de hectáreas).

España dedicará así 6,7 millones de hectáreas a la mejora de la sostenibilidad de los pastos, otros 5,4 millones a rotaciones de cultivos, 1,4 millones a la siembra directa y 3 millones a los espacios para la preservación de la biodiversidad, además de 2,4 millones a cubiertas espontáneas o inertes en cultivos leñosos.