Casi con la misma rapidez que el propio coronavirus, la crisis de la flor cortada y de planta ornamental se extiende por toda España. Los productores de flores y plantas ornamentales perecederas están atravesando una situación absolutamente complicada esta primavera. Este sector, muy intensivo en inversión lo que nos ha permitido despuntar en los principales mercados europeos y en mano de obra por el especial manejo del producto, lo que genera un impacto económico insustituible para muchas familias, está viendo ahora cómo la prohibición de eventos como bodas, el cierre de puntos de ventas como floristerías y la suspensión de celebraciones multitudinarias como las Fallas de Valencia o la Semana Santa está provocando la cancelación del 100% de los pedidos y en consecuencia, la destrucción total de la producción.

Por si fuera poco, este sector de flor cortada y de planta ornamental ha quedado fuera de las medidas económicas contempladas en el Real Decreto-ley 8/2020 para hacer frente a las consecuencias derivadas del Estado de Alarma. La organización de los agricultores de Asaja Alicante exige al Gobierno de España “resolver ahora este nefasto e injusto agravio y ayudas inmediatas para evitar la quiebra económica de las empresas, que solo en exportaciones generan alrededor de 500 millones de euros al año en nuestra autonomía”.

La organización recueda que “estamos hablando de un producto perecedero que no encuentra salida ni en la exportación, ya que los canales también se han limitado justo en el periodo (de marzo a junio) en el que nuestras empresas realizan el grueso de los envíos. Estamos cortando las flores para tirar, en vez de para vender”, lamenta Thomas Ludwing de la empresa Lubex-flor, que explica que “las pérdidas empresariales se han disparado. Los trabajadores están sufriendo despidos, reducciones de jornadas. Los empleados perciben la mitad y tienen que afrontar los mismos gastos para vivienda, comida… sin poder contar con ningún apoyo a diferencia de otros sectores. Hay muchas complicaciones”.

Ante esta dramática e injusta situación que si no se toman medidas se agravará en las próximas semanas, ASAJA Alicante exige al Gobierno que apruebe de forma urgente:

  1. Recoger la actividad de planta perecedera, semilleros y flor cortada en el anexo del Real Decreto-ley 8/2020, que contempla las medidas aprobadas para afrontar consecuencias derivadas del Estado de Alarma por el coronavirus.

Con esta actividad económica se cumplen las condiciones que se concretan en la citada normativa. Es un agravio que no tiene justificación alguna, no poder acceder a las compensaciones ante ERTEs  y al paquete de ayudas económicas por parte del sector de flor cortada y de planta ornamental.

  1. Aprobar ayudas directas para compensar el daño inmediato y la grave crisis de este subsector agrario que no puede dar salida a la producción obtenida, con el objetivo de evitar el abandono. La metodología de trabajo de las empresas alicantinas de flores y plantas cortadas, el esfuerzo en I+D que realizan y la excelente calidad de los productos que ponen en el mercado, con diseños explosivos en cultivos como el de las margaritas, nos ha permitido liderar mercados tan exclusivos como los de Holanda o Alemania. Nuestro esfuerzo nos ha valido que inversores internacionales estén apoyando empresas de nuestra provincia para desarrollar nuevas variedades.
  2. Rebajar el índice de módulos para que los gastos se ajusten a los ingresos reales. La estacionalidad que caracteriza al sector agrava la crisis que padecen. Preparan la flor cortada y las plantas ornamentales perecederas en semilleros. En estas fechas se concentran entre el 50 y 80% de sus ventas. Ahora se encuentran en una situación en la que ya han realizado las plantaciones, pagado a los proveedores y ejecutado la mayor parte de la inversión de la campaña, cuando van a percibir 0 ingresos.

José María Irles, de la empresa Semiflor Agropeacuaria de Elche pide “aprobar estas medidas de manera inmediata. No hay que olvidar que estamos hablando de productos perecederos que o se venden en dos semanas o tendrán que tirarse. No hay lugar a dudas de que nos encontramos con el sector de flor cortada y de planta ornamental que va sufrir las consecuencias más graves del Estado de Alarma, junto a los pequeños agricultores que venden en mercadillos y que han visto cómo a la gran distribución sí le permiten comercializar, pero no a ellos”.

Con todo ello, ASAJA Alicante pide a la Administración recordar que las plantaciones no se deben abandonar o todo se echa a perder e irrumpen graves riesgos como el de las plagas. Por ello, la floricultura no puede parar y la mayor parte de las empresas se encuentran ahora afrontando gastos, pese a verse abocados a la quiebra. ASAJA Alicante reclama atención urgente por el marcado carácter familiar de las empresas alicantinas de flores y plantas cortadas y por estar hablando de un sector que genera en la Comunidad Valenciana casi 6.000 millones de docenas de flores y más de 52.000.000 plantas ornamentales, con un valor promedio solo en exportación que roza los 500 millones de euros y que no ha dejado de crecer en los últimos años.

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