El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Ángel Samper, ha defendido este miércoles que la profesionalización del sector agrario a través de la formación de los jóvenes es «imprescindible» para el futuro del campo aragonés.

Samper ha hecho esta afirmación tras conocer la labor desarrollada en el Centro Público Integrado de Formación Profesional (CPIFP) ‘Montearagón’ de Huesca, en el que 350 jóvenes componen el alumnado de los módulos de FP dedicados al sector primario.

Un centro, ha destacado el consejero, que imparte una docencia agraria en una explotación agrícola y ganadera pionera en España y en el que se imparten grados superiores de Gestión Forestal y Medio Natural, Paisajismo y Medio Rural, Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal; los de Producción Agropecuaria, Jardinería y Floristería y Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural en grado medio; y el de Aprovechamientos Forestales en grado básico.

El responsable político ha expresado su intención de trabajar conjuntamente con la consejería de Educación para dar impulso a estos estudios y la formación de los jóvenes, ante la demanda de empleo del sector primario.

COSECHA, REGADÍOS Y OBRAS DE REGULACIÓN

En respuesta a preguntas de los medios de comunicación por las cosechas históricas de cereal que se están recogiendo en la comarca zaragozana de Las Cinco Villas y en la provincia de Huesca, el consejero ha alertado de la existencia de otras zonas de la Comunidad donde la producción ha sido «muy mala» o incluso «cero» debido a la sequía.

Por esta razón, ha insistido en considerar el agua y su regulación como elementos prioritarios en Aragón, donde, ha subrayado, el regadío es «una necesidad imperiosa».

Una necesidad, ha añadido, debido al contraste de la situación existente entre las producciones de la margen derecha e izquierda de la cuenca del Ebro, y a la existencia de 502.000 hectáreas de regadío sobre  una superficie agraria de 4,7 millones de hectáreas.

El consejero ha insistido en la necesidad de considerar el agua como elemento dinamizador de la economía agraria, ya que, en las zonas donde llega ahora «no sólo se vertebra el territorio, sino que cambia el clima».

«Lo que tenemos que hacer las administraciones públicas es cuidar el principal elemento de este contraste existente entre territorios que es el agua, porque donde ha llovido hay una espectacular cosecha y donde pues no hay nada», ha dicho el titular aragonés de Agricultura en defensa de las obras de regulación.