El Gobierno ha aprobado este martes 21 la declaración de emergencia climática en España para hacer frente con más contundencia a los graves impactos derivados del cambio climático.

Esta declaración de emergencia climática tiene mucho de declaración de intenciones política, ya que en España no existe dicha figura jurídica. Sin embargo, sí refuerza especialmente al Ministerio de Transición para la Ecología y Reto Demográfico, que tendrá que dispone de más fondos lo que está provocando la preocupación de todo el sector agrario, que ve cómo las partidas de Desarrollo Rural pueden acabar en manos de Teresa Ribera en lugar del Ministerio de Agricultura.

Esta medida, confirmada a EFE por fuentes gubernamentales, será implementada con el nuevo Gobierno de coalición recién investido, después de que el Congreso de los Diputados aprobara el pasado septiembre una moción por la que se instaba al Ejecutivo a declarar la emergencia climática en España.

La iniciativa parlamentaria tenía como objetivo arbitrar de forma urgente medidas de mitigación y adaptación ante la crisis climática y ecológica, aunque su contenido fue menos ambicioso de lo previsto, debido a que el Gobierno no estaba todavía en plenas funciones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya enfatizó en su discurso de investidura que situaría la transición ecológica «en primera línea» del nuevo Ejecutivo con la aprobación de una Ley de Cambio Climático y Transición Energética «con objetivos ambiciosos» en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

El objetivo será alcanzar en 2050 una generación de electricidad con origen 100% renovable, y entre el 85% y el 95% en 2040.

La declaración de emergencia climática por parte del Gobierno español viene precedida de recientes resoluciones similares a finales de 2019, como la del Ayuntamiento de Madrid y el Parlamento Europeo y otras más recientes este año del Ayuntamiento de Barcelona y el Parlamento de Canarias.