LA UNIÓ Llauradora y AVA-ASAJA han informado de que el fuerte temporal de viento de los últimos días, y que seguirá según las previsiones durante los próximos, ha causado ya daños importantes en bastantes cultivos del campo valenciano debido a las fuertes ráfagas con las que viene soplando.

Los cultivos donde se observan mayores daños son los que se encuentran en la actualidad en plena campaña de recolección como es el caso de caqui, aguacate, cítricos, aceitunas y el perelló de la Marina Alta.

Los daños que se detectan son tanto por caída de la fruta o impacto en las mismas que las deprecia comercialmente o por rotura de ramas y brotaciones.

En el cultivo del caqui, en plena campaña de recolección, provocará un destrío elevado porque cualquier ligero golpe provoca que ya no sirva para su comercialización.

Cabe señalar que el fuerte temporal de viento es un riesgo meteorológico cubierto por el actual sistema de seguros agrarios. Por eso, la UNIÓ va a solicitar a Agroseguro la rápida peritación de los daños en las parcelas siniestradas.

Del mismo modo, la organización pedirá, una vez finalice este fuerte temporal de viento, una serie de medidas para los agricultores afectados. Entre ellas ayudas directas, la condonación del IBI de las parcelas cultivadas y construcciones presentes en ellas, la bonificación de las cuotas de la Seguridad Social durante un año, el establecimiento de préstamos con interés subvencionado y también una serie de actuaciones y ayudas para las cooperativas comercializadoras afectadas.

Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora, indica que “este temporal de viento llega en muy mal momento y se une a aforos de cosechas ya muy bajos en los cultivos por los problemas meteorológicos anteriores, por lo que puede haber problemas comerciales en determinados momentos si la merma final de producción es importante”.

EL FOCO DE LA PREOCUPACIÓN SE SITÚA EN ESTOS FRUTOS QUE PUEDEN SUFRIR DAÑOS POR RAMEADO Y POR ROTURA, CAUSANDO UNA DEPRECIACIÓN COMERCIAL

Por su parte, AVA-ASAJA alerta de los posibles daños que sufrirán los cultivos derivados de las fuertes ventiscas, tanto en el interior de la provincia valenciana, como en Castellón, ya se ha decretado alerta naranja y se han contabilizado vientos de hasta 108 kilómetros por hora.

Notificados ya los primeros daños en cultivos agrarios, es el caso del caqui el que más preocupa a los agricultores. Encontrándose en plena campaña de recolección, el foco de la preocupación se sitúa en estos frutos que pueden sufrir daños por rameado y por rotura, causando una depreciación comercial. Las ramas del caqui son endebles, y el fruto, cuya piel es sensible a los golpes, ahora está maduro y es pesado, estando más expuesto a las roturas provocadas por los vientos huracanados. Los términos municipales más afectados hasta la fecha han sido Camp de Turia, la Ribera Alta, l’Horta de Valencia i La Costera.

AVA-ASAJA informa que aún no es posible realizar una valoración económica de las pérdidas por el fuerte temporal de viento, debido a que no se prevé una frenada de los vientos hasta el lunes 6 de noviembre. Sin embargo, manifiestan la preocupación por las posibles pérdidas en cantidad y calidad que pueden sufrir los agricultores de la zona.