En los últimos días, a medida que ha ido avanzando el Plan de Desescalada del
Gobierno, buena parte de las bodegas y museos del vino de nuestro país que conforman el enoturismo español están reabriendo sus puertas a los turistas nacionales, preparadas para afrontar con garantías la temporada veraniega como una potente alternativa turística para aquellos que quieran huir de destinos masificados y opten por espacios abiertos y enclaves naturales en el medio rural.

Esta temporada, además, la actividad enoturística española se verá reforzada con nuevas
medidas para evitar el contagio de la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus SARSCoV-2, gracias a las guías oficiales publicadas la semana pasada por el Ministerio de
Industria, Comercio y Turismo (MINCOTUR) a través del Instituto para la Calidad Turística
Española (ICTE).

Las guías, que se pueden descargar gratuitamente a través de la web del Ministerio, recogen una serie directrices y recomendaciones específicas para las visitas a
bodegas y otras actividades que forman parte de la oferta enoturística.

Estas guías han contado con las aportaciones de diversas organizaciones sectoriales, entre
ellas la FEV, y recogen muchas de las recomendaciones incluidas en un documento interno
circulado a los asociados hace unas semanas. Asimismo, para reforzar la difusión de las
guías, desde la FEV, en colaboración con Wine Tourism School, se ha organizado un
seminario el próximo 11 de junio para detallar y explicar las nuevas directrices higiénico
sanitarias y de seguridad para la reapertura del enoturismo en España. En apenas dos días se ha completado el aforo, por lo que ha sido necesario habilitar una lista de espera para el
resto de bodegas interesadas.

Precisamente hace unos días, el presidente y el director general de la FEV se reunían de
manera virtual con el ministro Luis Planas para pedirle, entre otras cosas que se
contemplase específicamente al enoturismo en el plan de desescalamiento de las diferentes
actividades económicas, ya que para muchas bodegas el enoturismo español es una fuente de ingresos notable, así como una oportunidad de venta directa de sus vinos y de potenciar su imagen, además de generar riqueza en el medio rural.