El coste medio de producción de uva para la campaña 2022 de las tres variedades mayoritarias en la elaboración del vino base cava es de 0,40 euros por kilo en el caso del Macabeo, 0,46 euros por kilo para el Parellada y 0,40 euros por kilo para el Xarel·lo.

Estos datos aparecen en el estudio que la consellera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Teresa Jordà, ha presentado este jueves ante la Mesa del Cava, en Vilafranca del Penedès.

El estudio del coste medio de producción de uva para la campaña 2022 tiene por objetivo dotar de mayor transparencia y equidad a la cadena de valor y para cumplir uno de los compromisos adquiridos en la última Mesa del Cava celebrada en diciembre de 2021.

Estos datos que deben servir de orientación para determinar unos costes de referencia aproximados teniendo en cuenta la producción de cada explotación y los gastos inherentes a las características de cada campaña vitícola.

“ES NECESARIO REVERTIR LAS TENDENCIAS A LA BAJA DE LOS PRECIOS PAGADOS POR LA UVA PRODUCIDA”

La consellera ha explicado que «para tener uva de calidad, es imprescindible que nuestros campesinos y campesinas puedan vivir dignamente de trabajar la tierra y, por eso, es necesario que se retribuya su trabajo de forma sostenible económica y socialmente».

En este sentido, ha añadido que “la evolución de los últimos años demuestra que es necesario revertir las tendencias a la baja de los precios pagados por la uva producida, no sólo como garantía de sostenibilidad económica de los productores, sino también para asegurar un futuro posible donde todos los eslabones de la cadena obtengan el rendimiento económico justo y digno por su trabajo”.

El estudio ha sido elaborado por el CREDA y el Gabinete Técnico del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, a partir de los datos de la Red Contable Agraria de Cataluña, instrumento del Departamento que permite evaluar de forma estadística la renta de las explotaciones agrarias de Cataluña y el impacto que la política agraria produce en ellas.

Por lo que se refiere a los datos más actuales, de 2022, se han tenido en cuenta los costes medios de las principales partidas contabilizadas como la mano de obra, las amortizaciones, los gastos de mecanización y el coste de los productos de protección de cultivos.

El resto de costes de producción de la explotación en el período 2016-2020 y posterior se han actualizado a partir del índice de precios pagados (por el agricultor) a diciembre de 2021 y de la inflación de 2022 (hasta el mes de mayo).

El informe muestra que existe una gran variabilidad en los gastos de producción, que se explica principalmente por la existencia de diferentes modelos de producción y por la orientación de la producción a cavas de mayor calidad.

El estudio se actualizará cada año a fin de disponer de una serie histórica amplia para tener costes de referencia y su evolución en función de las características de cada vendimia.