Irene Guillén Luna / Ingeniero Agrónomo y Ex- Presidenta del COITARM (Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Murcia)

 La huerta de Europa y sus trabajadores (agricultores,  ganaderos, pescadores, acuicultores, camioneros. industria transformadora, distribuidores, mayoristas, minoristas….) sacan su mejor sonrisa y continúan abasteciendo los mercados de toda Europa en beneficio de una sociedad confinada por este maldito virus.

La sociedad rural deja boquiabiertos a propios y extraños cuando, olvidando sus diferencias con la sociedad por los bajos precios percibidos por sus cosechas, y se convierten en otro de los sectores heroicos de esta crisis mundial, pues sin este pilar fundamental las medidas de contingencia del COVID – 19 resultarían imposibles de llevar a cabo. Los trabajadores del campo abastecen nuestras despensas día tras día, llueva o truene, sin saltarse el guion, al mantener la cadena de seguridad alimentaria.

Gracias a todos ellos, incluidos veterinarios, ingenieros agrarios, capataces, técnicos de laboratorio,……, seguimos disfrutando de productos de la mejor calidad agroalimentaria en nuestras mesas.

Corren tiempos complicados para nuestra supervivencia pero sin embargo ellos siguen dando el todo por el todo y arrancan horas a la noche para seguir cuidando y velando por nuestra salud desinfectando calles y edificios de su entorno, con la maquinaria que hace unos días sacaban a la calle en señal de protesta reclamando dignidad para sus esfuerzos, en esta lucha sin precedentes contra un virus maléfico que tiene en jaque mate a la humanidad. Gracias y mil veces gracias por seguir estando ahí.

Es hora de que quienes dirigen este país entienda que el sector primario es   de los negocios que hay que proteger con uñas y dientes por una, simple razón, y es que todos los días las personas nos vemos obligados a consumir esos productos que este sector obtiene.

Pero además, el gobierno debe de velar, ahora y siempre, porque sus mercados dispongan de productos obtenidos con las mismas reglas que se exigen a nuestros agricultores y ganaderos, productos con la máxima calidad, saludables y a unos precios razonables para el consumidor.

Hoy más que nunca la investigación y las nuevas tecnologías son primordiales para seguir manteniendo un sector primario fuerte, competitivo y sostenible, así como ensalzar, mediante campañas de promoción, la bondad de nuestro sistema productivo agrario y defender con más ahínco nuestro entorno rural, base de este sistema agroalimentario.

Corren tiempos difíciles para todos, pero ojalá sirvan para abrir las entendederas de nuestros políticos y comprendan que el sector primario debe apoyarse, defender su producto ante terceros países, donde se usan productos Fitosanitarios prohibidos, en Europa, perseguir y preservar un entorno rural vivo y en las mejores condiciones.