Más de 750 profesionales del sector agroalimentario participan en Toledo en el VIII Congreso de Cooperativas Agroalimentarias de España que se está desarrollando en un momento «de cambio ciclo» en el que las cooperativas lanzan sus retos para los próximos 5 años con el enfoque de la sostenibilidad y donde se ha apelado a la unión ante los retos actuales y futuros.

Durante dos días en el Congreso se analizarán en este Congreso los 90 proyectos de innovación que en los últimos años ha llevado a cabo Cooperativas y se abordará con expertos cómo abordar los problemas y retos del sector y qué se puede aprender de lo que hacen otras cooperativas, en España y en Europa.

Así lo ha dicho el presidente de Cooperativas Agroalimentarias, Ángel Villafranca, quien ha inaugurado el Congreso junto al ministro de Agricultura, Luis Planas; el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el concejal de Empleo y Fondos Europeos de Toledo, Francisco Rueda y en el que ha intervenido el comisario europeo de Agricultura, Janus Wojciechowski.

El ministro ha reconocido que el momento actual es complicado y ha detallado que «los retos actuales y futuros» de las cooperativas y del conjunto del sector primario son: cómo conseguir una rentabilidad que permita que a agricultores y ganaderos tener el «justo retorno» por su trabajo, cómo conseguir en mundo cada vez más competitivo fortalecer su posición, cómo ser más sostenibles y cómo conseguir mayor creación de valor para el socio cooperativista.

Planas ha mostrado su confianza en las 3.699 cooperativas que hay en España, que aglutinan a 1,2 millones de socios y suponen dos terceras partes de la producción final agraria y el 26 % de toda la facturación del sector agroalimentario.

Y ha señalado que la Ley de la Cadena Alimentaria y la nueva PAC, que entrará en vigor el 1 de enero de 2023, son «fundamentales» como elementos de apoyo para conseguir que el sector agroalimentario «nos provea de alimentos en cantidad y calidad suficiente y a precios más ajustados para el consumidor».

Por su parte, el comisario europeo de Agricultura, Janus Wojciechowski, ha agradecido a los agricultores y ganaderos y sus cooperativas el haber seguido trabajando “cuando el mundo se paró”. Ha destacado, asimismo, que la CE ha adoptado medidas excepcionales para los agricultores y ganaderos más afectados por la guerra en Ucrania por valor de 500 millones de euros, más los fondos de cada Estado “para que ningún agricultor se quede atrás y se vea apoyado en esta situación crítica”.

Además, el comisario ha resaltado que la política comunitaria seguirá apoyando con incentivos a las cooperativas, porque son claves para la sostenibilidad social, económica y medioambiental. “El espíritu cooperativo de apoyo mutuo y solidaridad es ahora más importante que nunca para hacer frente a los retos actuales y futuros”, ha añadido.

Por su parte, García-Page ha aplaudido la «filosofía» de las cooperativas porque «cuando las cosas van mal dadas, reparte mejor los costes» y cuando van bien «democratiza más» y ha dicho que es el sistema que mejor ha aguantado las sucesivas crisis de los últimos años.

Ángel Villafranca ha manifestado, por su parte, señalado que el momento actual supone un «cambio de ciclo» en el que Cooperativas quiere lanzar sus retos para los próximos cinco años bajo el paraguas «importante» de la sostenibilidad: «El futuro tiene que ser sostenible, pero con personas», ha dicho.

Respecto a la subida de precios y de costes de producción, el presidente Cooperativas Agroalimentarias ha expliado que la carestía de la energía no es un problema diferente al que tiene el resto de la sociedad, pero el sector agroalimentario tiene problemas «específicos» que ya existían antes de la guerra en Ucrania y que «se han agravado».

En concreto, parte de los 34.000 millones de euros que producen las cooperativas que hay en España se exportan y el hecho de tener mayores costes logísticos «nos hace perder una rentabilidad» que no siempre puede cubrirse con los precios.

«Queremos construir alternativas que sean viables, donde podamos ahorrar costes y poner políticas activas que nos ayuden en nuestra estructuras», ha señalado Villafranca.