El candidato a dirigir la Organización Mundial de la Viña y el Vino (OIV), el español Pau Roca, aseguró ayer que tiene un proyecto «muy sólido» y «una experiencia adecuada» para representar a este organismo, entre cuyos retos está «contribuir a la sostenibilidad del planeta».

Roca, también secretario general de la Federación Española del Vino (FEV), pronunció estas palabras en Logroño, en un acto institucional de recepción a embajadores en España de una veintena de países, que votarán al próximo director general de la OIV en la asamblea de este organismo, prevista el próximo 6 de julio.

Roca ha recordado que el Gobierno, el pasado mes de diciembre, presentó su candidatura en París y se ha referido a la «complejidad» que tiene el sector vitivinícola, que «va a crecer y desarrollarse y que queremos que sea un paradigma económico medioambiental y de sostenibilidad».

Entre sus retos: que el vino no puede ser considerado como una bebida alcohólica

Ha precisado que la OIV «debe crecer en miembros, pero también debe mejorar internamente sus procedimientos y contribuir a la sostenibilidad del planeta».

Entre sus retos, cree que este organismo debe tener la «valentía» de plantear ante la Organización Mundial de la Salud que el vino no puede considerarse como una bebida alcohólica.

En el acto también ha intervenido el director general de Industrias Agroalimentarias del Ministerio de Agricultura, Fernando Burgaz, quien ha asegurado que es la primera vez que la OIV, en sus más de noventa años de actividad, tiene la ocasión de ser dirigida por un español.

Ha añadido que Roca es «un candidato de éxito por su formación, capacidad y experiencia», que «cumple las expectativas marcadas» para afrontar los retos de este organismo en los próximos años.

Burgaz también ha calificado de «apasionante y de futuro» el mundo del vino y ha resaltado la participación «activa» que siempre ha tenido España con la OIV, al ser uno de los principales países productores del mundo y con mayor superficie vitivinícola.

Ceniceros ha señalado que la elección del candidato español contribuiría a garantizar un modelo vitivinícola de calidad, a impulsar la innovación y a avanzar en la armonización de normas.

Los embajadores en España que han acudido son los de Australia, Bélgica, Brasil, Chipre, República de Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Israel, Luxemburgo, Malta, Moldavia, Noruega, Nueva Zelanda, Rumanía, Rusia, Serbia, Argentina y Holanda.

A estos se han sumado los representantes franceses Hervé Le Roy y Jérome Frouté, ministro consejero para los Asuntos Económicos y el consejero para los asuntos agrícolas para España, respectivamente