De nuevo un conflicto económico entre Europa y cualquier otro país mundial acaba con el sector primario como perjudicado. Ya pasó en el pulso entre la UE y EEUU por la industria aeronáutica que acabó con la subida de aranceles a la aceituna española. Y ahora pasa con la UE y China por los aranceles europeos a la importación de coches eléctricos chinos… que van a acabar pagando los productos lácteos y el cerdo europeo, donde España es el primer país exportador.

China ha declarado este jueves que sus industrias «tienen derecho a presentar una solicitud de investigación», en respuesta a si el país asiático iniciará pesquisas sobre las importaciones de productos lácteos y el cerdo europeo como represalia a los aranceles anunciados por la UE a la importación de coches eléctricos chinos.

El portavoz del Ministerio de Comercio de China He Yadong ha afirmado que las industrias nacionales chinas «tienen derecho a presentar una solicitud de investigación para proteger el orden normal de la competencia en el mercado y sus derechos e intereses legítimos». He ha apuntado que cada solicitud «será revisada por las autoridades chinas de acuerdo con la ley».

«Si se cumplen las condiciones para presentar un caso, la autoridad investigadora iniciará el procedimiento de presentación y lo anunciará públicamente», ha adelantado el portavoz.

La solicitud de investigaciones por parte de las industrias chinas se ajustaría a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ha precisado He.

Asimismo, el portavoz ha avisado de que el gigante asiático «se reserva el derecho de presentar una demanda ante la OMC» por las medidas de la UE, que tildó de «proteccionismo descarado».

EL MAYOR PERJUDICADO SERÍA ESPAÑA, YA QUE SE TRATA DEL PRINCIPAL EXPORTADOR DE CARNE PORCINA A CHINA

La prensa estatal china avanzó en las últimas semanas posibles represalias a los aranceles europeos, entre las que figuran investigaciones ‘antidumping’ contra los lácteos y el cerdo europeo.

Esto último afectaría especialmente a España, ya que se trata del principal exportador de carne porcina a China.

El Ejecutivo comunitario ha basado su anuncio de aplicar aranceles a los vehículos eléctricos chinos en los resultados preliminares de la investigación que inició en octubre de 2023 para averiguar hasta qué punto la penetración de coches del gigante asiático en el mercado comunitario afectaba a los fabricantes europeos.

Tras las pesquisas, ha llegado a la conclusión de que la cadena de suministro de vehículos eléctricos se «beneficia, en gran medida de subvenciones injustas en China» que «presentan una amenaza claramente previsible e inminente a la industria de la UE».

El Ministerio de Comercio de China urgió ayer, miércoles, al Ejecutivo comunitario a corregir de inmediato sus «prácticas erróneas» criticando la decisión de Bruselas por su “falta de base fáctica y legal”, ignorando la competitividad abierta como ventaja de los vehículos eléctricos chinos y las normas de la OMC.