Cada día que pasa se suman más movilizaciones al calendario de protestas del campo. Así, ya se ha convocado una tractorada y una manidestación en Valencia el 14 de febrero y protesta de agricultores y ganaderos en Cádiz el 18, que incluirá un paro agrario y cortes de carretra en la provincia.

En Valencia, todas las Asaja, La Unió y UPA han convocado una tractorada y manifestación el 14 de febrero en Valencia ante la situación límite de los agricultores y ganaderos y para reclamar a las administraciones que impulsen una serie de medidas para garantizar una rentabilidad digna para los productores.

prolongación de las protestas por la crisis critícola y del vino en Valencia

La marcha se iniciará con una concentración de tractores y manifestantes en el Paseo de la Alameda de Valencia y el recorrido concluirá en la Plaza del Temple, a las puertas de la Delegación del Gobierno de la Comunitat Valenciana, donde los representantes de todas las organizaciones agrarias participantes dirigirán unas palabras a los asistentes, han informado las entidades convocantes.

De este modo se suman a la campaña de movilizaciones que se está llevando a cabo en varias comunidades autónomas y que ya el año pasado iniciaron en la Comunitat Valenciana con motivo de las crisis citrícola y vitivinícola, unas protestas que, según lamentan, no han tenido respuesta por parte de las administraciones.

Quieren denunciar la crisis de rentabilidad en la mayoría de las producciones agropecuarias -ahora ha finalizado la peor campaña de la historia del caqui, señalan-; y el incesante aumento de los costes de producción -incremento del SMI, que el sector no traslada al precio de sus productos-.

También denuncian la utilización de la agricultura y la ganadería valenciana como «moneda de cambio» en los acuerdos de la Unión Europea con países terceros, la «discriminación perpetua» de la Política Agrícola Común (PAC) hacia los cultivos mediterráneos o la «injusta criminalización» que recibe la agricultura y la ganadería como sector contaminante.

primera movilización en la provincia de Cádiz para denunciar la grave situación de falta de rentabilidad

Por su parte, en defensa de su futuro», los agricultores y los ganaderos de la provincia de Cádiz, convocados por Asaja Cádiz, Coag Cádiz, Upa Cádiz y Cooperativas Agro-alimentarias de Cádiz, se movilizarán el próximo 18 de febrero, a partir de las 11 horas en Villamartín, en una jornada de protestas, en la que se contempla corte de carreteras, tractorada y paro agrario. Se trata de la primera movilización en la provincia para denunciar la grave situación de falta de rentabilidad que atraviesan sus explotaciones y el hartazgo ante los ataques que están recibiendo los agricultores y ganaderos.

Los agricultores no pueden más, #AgricultoresAILimite. Los bajos precios en origen afectan cada vez a más cultivos y los costes producción se disparan (desde la semana pasada aún más con la subida del SMI), la renta agraria cae un 9%, y a esto hay que añadir las dificultades para exportar (aranceles americanos, el Brexit, el veto ruso…), así como el temido recorte de las ayudas comunitarias que planea desde Bruselas.

La situación de hartazgo es general y en este contexto, desde las organizaciones agrarias convocantes, se reclaman “medidas de apoyo que vengan a paliar los graves perjuicios que estamos sufriendo”. “Nos preocupan los desequilibrios que aún persisten entre los distintos eslabones de la cadena en la conformación de los precios y la falta de rentabilidad que sufren las explotaciones”.

En un momento en el que tanto se habla del reto climático, de la España vaciada y de la necesaria vertebración del medio rural, es necesario, «más que nunca», tener en cuenta al sector agrario, porque sin él no será posible acometer los retos que la sociedad demanda, afirman los convocantes.

Desde Asaja, Coag, Upa y Cooperativas Agro-alimentarias de Cádiz se pretende que con este proceso de movilizaciones del 18 de febrero, convocado desde la unidad de acción, las Administraciones competentes tomen conciencia de la gravedad del problema y se pongan en marcha verdaderas políticas de apoyo a un sector estratégico de nuestra economía, que además contribuye de forma esencial al mantenimiento del medio rural y el espacio natural.