La realidad, una vez más, supera las expectativas. Y, en esta ocasión, el resultado será peor de lo previsto. Las olas de calor que se están sufriendo en los últimos 25 días han echado por tierra las buenas previsiones de cosecha de uva moscatel en la Axarquía. Las estimaciones realzadas por UPA Málaga a pie de campo sitúan las pérdidas de producción en un 45% en algunas explotaciones de la comarca.
A la vez, se ha generado un segundo problema para los agricultores, puesto que las bodegas privadas no están cogiendo uva por el excedente de vino que tienen, lo que les obliga a destinar ese fruto a pasa sin que tenga la máxima calidad para ello.
El secretario general de UPA Málaga, Francisco Moscoso, advierte de que el escenario ha cambiado de forma sustancial en apenas dos semanas. Las perspectivas iniciales apuntaban a una campaña mejor que la anterior, pero la sucesión de días con temperaturas extremas ha sometido a las cepas a un severo estrés térmico, provocando una importante pérdida de agua y deshidratación del fruto y reduciendo de manera significativa el volumen de uva que finalmente podrá llegar al mercado.
“En apenas dos semanas hemos pasado de afrontar la campaña con unas expectativas razonablemente buenas a encontrarnos con una situación muy preocupante en numerosas viñas de la Axarquía. El calor continuado ha castigado con dureza a las cepas y ha provocado una pérdida de agua muy importante en la uva”, explica Francisco Moscoso.
“ES NECESARIO QUE LA ADMINISTRACIÓN HAGA, CON RAPIDEZ, UNA VALORACIÓN DE DAÑOS Y ESTUDIE POSIBLES AYUDAS A LOS AGRICULTORES”
Ante esta situación, UPA Málaga solicita a la Delegación de Agricultura una valoración oficial de las pérdidas ocasionadas por las altas temperaturas, con el objetivo de disponer de una evaluación técnica sobre el terreno que permita conocer con precisión el alcance real de los daños.
“Nuestro análisis a pie de campo, ya iniciada la campaña, nos ofrece una imagen muy preocupante, con pérdidas en todas las explotaciones. Por eso es necesario que la Administración haga, con rapidez, una valoración de daños y estudie posibles ayudas a los agricultores. Ahora, una vez iniciada la recolección, es el momento de comprobar, de manera definitiva, cómo ha afectado el estrés térmico a los rendimientos”, asegura Francisco Moscoso.
En este sentido, el secretario general de UPA Málaga hace hincapié: “Necesitamos que la Administración conozca de primera mano lo que está ocurriendo en las viñas y que se cuantifiquen oficialmente los daños. A partir de esa valoración podremos analizar y reclamar las medidas de apoyo que sean necesarias para un sector que vuelve a sufrir las consecuencias de unas condiciones climáticas cada vez más extremas”.
“La uva moscatel es un cultivo de gran importancia económica, social, cultural y paisajística para la Axarquía, especialmente en municipios con una larga tradición vitivinícola como El Borge, Almáchar y Moclinejo, donde los agricultores ya nos están trasladando su preocupación ante la evolución de la cosecha. Por eso es fundamental que la Delegación de Agricultura actúe cuanto antes, al objeto de minimizar las pérdidas económicas que sufriremos con total seguridad”, confirma el secretario general de UPA Málaga.



