La Organización de Productores del Sur (OPL del Sur), que aglutina al 93% de la producción de leche de vaca en el sur de España (Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha), vuelve a poner de manifiesto la crítica situación por la que atraviesa el vacuno de leche, ya que el precio que reciben los ganaderos por la leche es del todo insuficiente para hacer frente al incremento de los costes productivos, lo que, sumado a una revalorización del precio de la carne de vaca, está abocando al sector al sacrificio de sus animales y al cierre de sus explotaciones, por lo que reclaman un precio mínimo de 0,56 €/l.

Los representantes del sector lácteo analizaron, en su última reunión de la Junta Directiva, la dura realidad de los ganaderos, quienes ya el año pasado salieron a la calle hastiados ante unas explotaciones en continua pérdida.

Estas vaquerías continúan sin ver la luz pues, aunque los precios están por encima de los del año pasado -los productores reciben en torno a 0,51 euros por litro de leche-, siguen sin poder alcanzar la rentabilidad ante el incesante incremento de los costes productivos como piensos, energía o gasóleo.

SIGUE SIENDO CONSIDERADA COMO UN PRODUCTO RECLAMO

Así, en cuanto a la alimentación, se ha puesto de manifiesto que el coste de la ración completa de vacas lecheras en el mes de agosto (último dato cerrado) se situó en 324,77 euros por tonelada, un 32% más que en el mismo periodo de 2021 (cuando el pienso cotizaba a 246,18 euros la tonelada, según datos del Ministerio de Agricultura) y casi un 24% más que a comienzos de este año, cuando el precio rondaba los 262,75 euros la tonelada.

A esto se suma que el precio de la energía eléctrica se ha incrementado un 69% en lo que va de año (del 1 de enero al 31 de agosto), al pasar de un valor medio de 113,2 megawatio/hora a 191,4 euros, según Red Eléctrica Española. Igualmente, el precio del gasóleo se ha disparado hasta alcanzar 1,49 euros/litro a finales de agosto.

En este contexto, según la OPL del Sur, el ganadero que no está en pérdidas, está solamente equilibrando su cuenta de resultados. Además, señala que el productor podría alcanzar el umbral de la rentabilidad con un precio mínimo de 0,56 €/l.

Pese al encarecimiento de las materias primas y su traslado a la cesta de la compra, la organización lamenta que la leche parece que está destinada a ser un producto reclamo en los lineales.

A este respecto, critica la falta de unidad por parte de la distribución, incapaz de actuar de manera conjunta para subir el precio del litro de leche en el supermercado con objeto de garantizar la estabilidad de la cadena de valor de la leche de vaca.