A los cultivos subtropicales no les va bien el frío, y mucho menos las heladas. Sin embargo, parece que el paso de Filomena no les ha hecho mucho descalabro. de lo que no se libra es del robo de aguacates en las explotaciones para venderse en mercadillos tanto gracias a grupos organizados como al tradicional menudeo. que, en muchos casos, sustrae frutos inmaduros dañando la imagen de la zona.

A expensas del balance de daños que está preparado Asaja Almería, el técnico en la Axarquía Benjamín Faulí adelantó que “no ha habido daños generalizados”. “Sí hemos tenido avisos en algunas zonas puntuales donde ha habido heladas, pero parece que no ha sido mucho”, indicó. A los que el frío sí ha venido bien, han sido a los árboles asentados en zonas altas como pueden ser los olivos –las aceitunas son fuertes ante las bajas temperaturas– los nogales, los almendros y por supuesto los cerezos implantados en Alfarnate que requieren de alrededor de 800 horas de frío al año. Estos árboles están ahora en parada vegetativa y requieren de frío antes de su floración.

El menudeo de aguacates es una constante que los agricultores de la Axarquía tienen que soportar cada vez que empieza la campaña. Lo sufren cada año, pero aun así, es difícil de asumir que su trabajo diario lo van a cobrar pequeños ladrones que los venden de forma ilegal en mercadillos; o grupos estructurados que los roban sabiendo de antemano donde colocarlos.

“Desde Asaja les animamos a denunciar ante las autoridades para que sepan que está pasando y puedan seguir las pesquisas. Tenemos que demostrarlo con cifras para que se puedan tomar medidas y se puedan destinar más efectivos o recursos materiales. Hay que visibilizarlo”, opinó el técnico de Asaja quien, no obstante, aclaró que cada vez son más los que denuncian.

“Hay estructuras organizadas como las que el año pasado llegaban de Almería o Sevilla que robaban miles de kilos, pero el menudeo para venderse en mercadillos también hace bastante daño”, afirmó Faulí, para quien estos robos locales “son mucho más difíciles de controlar”. De hecho, Muchos de estos, han sido ejecutados por vecinos del municipio e incluso conocidos del propietario. “El precio es muy atractivo y los rateros aprovechan todas las oportunidades para su beneficio”, añadió. Otros cultivos como el mango, las alcachofas o los limones también están en el punto de mira porque dejan muy buen margen. “Son fáciles de robar y superan el umbral de beneficio”, apostilló el técnico de Asaja.