La Administración Federal de EEUU estudia abrir un procedimiento antidumping contra la aceituna de mesa negra oxidada procedente de España -uno de sus principales suministradores-; es decir, el producto que se comercializa en ese mercado, sobre todo, como ingrediente para pizzas.

Los procedimientos antidumping, como el que se quiere aplicar ahora a la aceituna de mesa negra oxidada, suponen en la práctica uno de los mecanismos de proteccionismo comercial al que recurren algunos países, que alegan competencia desleal de las importaciones para restringirlas o favorecer a sus operadores locales.

Este asunto ha sido uno de los temas abordados este jueves 29 en la reunión de la Mesa del Aceite y de la Aceituna de mesa, en la que han participado representantes del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) y de las cooperativas, organizaciones agrarias, almazaras, industriales, envasadores y exportadores de estos dos productos del olivar.

Preocupación por el efecto que pueda tener no sólo en la aceituna negra, aunque no peligra por ahora el aceite de oliva español

En declaraciones a Efeagro, el responsable del sector de aceite de la organización agraria Asaja, José Ramón Díaz, ha reconocido que «se puede generar un cierto conflicto con EEUU» si este país continúa adelante con sus pretensiones contra la aceituna de mesa negra oxidada, porque podrían perjudicar a las exportaciones en el futuro.

Ha recordado que España es el principal exportador de aceitunas a EEUU, aunque también es un destino prioritario para el aceite de oliva -que no se vería afectado, por contra-, con una cuota del 38%.

Fuentes del sector oleícola consultadas por Efeagro opinan que EEUU podría sustentar sus acusaciones de competencia desleal contra la aceituna de mesa negra oxidada española aludiendo a las ayudas que recibe el sector de la Política Agraria Común (PAC), aunque detrás de esta estrategia podría estar el interés del país -agregan- de reducir las importaciones para fortalecer a los productores internos.

Las mismas fuentes indican que el Ministerio tendrá ahora que recopilar la información para demostrar a EEUU que el sector ya no recibe ayudas directas de la PAC como hace años, sino sólo apoyos desacoplados o desvinculados de la producción.

Por otra parte, en la reunión de la Mesa del aceite también se ha analizado la evolución del olivar y de la comercialización.

La producción de aceite de oliva de la campaña 2017-2018 «difícilmente llegará» a las cifras de la actual

En este contexto, Díaz ha explicado a Efeagro que el olivar «ha sufrido bastante» por las altas temperaturas y falta de agua, por lo que serán cruciales los próximos meses para ver cómo viene la próxima producción, es decir, la del ejercicio 2017-2018.

Lo que sí han coincidido en apuntar desde el sector es que la producción de la campaña 2017-2018 «difícilmente llegará» a las cifras de la actual (2016-2017) y, así, «probablemente nos quedemos por debajo», ha remarcado Díaz, sobre todo si persisten las elevadas temperaturas que se han soportado durante estas últimas semanas.

Ha indicado que el 66% de las disponibilidades del sector se exportan y, el resto, se queda en el mercado interior, que «está resistiendo relativamente bien» y solo sufre «unos pequeños descensos» motivados por las últimas subidas de precios.

En general, esta evolución constata «la fidelidad» del consumidor español a un producto tan habitual en la cesta de la compra y tan saludable como es el aceite de oliva.

Desde las almazaras, el secretario general de Infaoliva, Enrique Delgado, ha recordado que todo el sector productor está preocupado por la climatología y, aunque hace poco tiempo se pensaba que la próxima cosecha mejoraría, ahora todo apunta a que en el mejor de los casos se mantendrá, lo que no contenta a los oleicultores, a los que vendría bien tener más disponibilidades para atender la oferta.

Porque, tal y como ha detallado Delgado, el sector se quedará casi sin stocks para el enlace de campaña. Asimismo, el secretario general ha destacado los buenos datos de exportación hasta la fecha, mientras que los descensos en el mercado interior por la subida de los precios «no son alarmantes».