El noveno programa de Jerez Televisión ‘Pioneros’, se aproxima al cultivo de la espelta en la provincia de Cádiz, un cereal que ya cultivaban los fenicios y que ahora vuelve con mucha fuerza de la mano de EEUU.

La fiebre de la comida sana ha propiciado que una empresa de EEUU se haya lanzado a comercializar pastas cuyo componente principal es la espelta, en concreto, la variedad Triticum monococcun. Tras muchos estudios y consulta de fuentes, el experto en cereales y dietista, Albert Bruno, decidió que “la provincia más idónea para el cultivo de la espelta era la provincia de Cádiz porque históricamente los fenicios ya la habían cultivado en esta zona”.

De este modo, dos agricultores, Luis Mateos y Fernando Alonso, recogieron el guante de Bruno y aceptaron el reto y comenzaron a cultivar la espelta. Tras la siega, realizada en este mes, el balance es positivo, el cereal ha permanecido sano, potente y con una altura adecuada y las malas hierbas no han mermado mucho la producción. Los dos agricultores son grandes productores de ecológico y también han metido la espelta dentro de este manejo.

Alonso explica que la etapa posterior a la siembra fue “toda una incógnita porque este cultivo no crece como los demás cereales, sino que adopta un proceso parecido al del gramón, así tiende a no crecer hacia arriba y va enraizando en horizontal hasta que, de repente, comienza a coger altura”. Luis Mateos, por su parte, añade que la clave para que los cultivos en ecológico, como la espelta, salgan adelante es “hacer una rotación de cultivos con cabeza para que alcancen buenos rendimientos”.

SEMILLAS DESTERRADAS Y CUANDO CIENCIA Y AGRICULTURA SE DAN LA MANO

La recuperación de estas semillas desterradas está trayendo buenas noticias en la provincia de Cádiz porque el cultivo se ha adaptado bien y se han cumplido las expectativas de kilos, por encima de lo que habían previsto. En septiembre se comercializarán en EEUU varios tipos de pasta fabricados a partir de la espelta y, si todo va bien, en dos años se verán en los supermercados de España.

La espelta está considerada por muchos expertos como un superalimento, al tener sólo dos juegos de siete cromosomas cada uno, es el trigo que presenta menos elementos con capacidad alergénica. Albert Bruno dice: “Para aquellos que no han presentado intolerancia al gluten, este cereal es muy recomendable, porque es el que menos alergias produce”.

El valor clave de este proyecto es que la ciencia y la agricultura se dan la mano para conseguir rescatar un cereal que quedó en desuso porque al tener cáscara aumentaban los costes. Con los medios de producción actuales ese escoyo es fácilmente salvable. Gracias a la técnica, a la base científica para buscar la idoneidad de suelo y, sobre todo, a la valentía de dos agricultores pioneros como Fernando y Luis, la espelta se convertirá en un ingrediente estrella de las pastas del futuro.