La Fundación Savia considera víctima propiciatoria de la PAC a la ganadería extensiva y la dehesa, al denunciar que el sistema utilizado por el Gobierno prima otros cultivos sobre el de los pastos en el Pago Básico, además de mantener demasiadas regiones y los derchos históricos.

En sus argumentos, esgrime que el error cometido por la UE al conceder bastante flexibilidad a los países miembros a la hora de establecer el Pago Básico de la PAC (Política Agraria Comunitaria), en base al Reglamento UE (1307/2013), está provocando en España la desaparición de los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva. En este sentido, aclaran que «decimos el error cometido por la UE, porque Bruselas, cuando aprobó mediante el citado reglamento la actual PAC (2014-2020), debía de haber limitado obligatoriamente el número máximo de regiones que un país miembro podía tener, y también debía de haber limitado el valor máximo que se podía cobrar por un Derecho de Pago Básico».

Un error del que solo España se aprovechó, ya que el conjunto de los demás 26 países miembros siguieron las directrices que habían consensuado entre todos para la aplicación de la PAC y el consiguiente reparto del Pago Básico, que consistía en lo siguiente:

  1. El abandono de las referencias históricas (no a los Derechos Históricos)
  2. El desacoplamiento de la producción (escaso número de Regiones)
  3. Una Convergencia Interna a nivel Nacional (con el fin de igualar progresivamente el valor de todos los Derechos de Pago Básico) para el año 2019.

Estas directrices se han cumplido, prácticamente, por el conjunto de todos los países miembros, menos por España. «Hasta tal punto es así, que, a día de hoy, la gran mayoría de estos países tienen una sola Región (en la que todos sus productores cobran la misma cantidad por cada Derecho de Pago Básico) en la que están incluidas todas las hectáreas admisibles que cada productor tiene para declarar, independientemente de que sean Pastos o tierras de cultivo. El grado de cumplimiento es tal que países tan importantes como Alemania, Austria o Países Bajos ya han convergido en una sola Región, y otro tan poderoso agrariamente como Francia ha convergido en dos Regiones (pero una de ellas es la isla de Cerdeña)»

Mientras tanto, España, según se indica desde la Fundación, «haciendo un inadecuado uso de la flexibilidad permitida por Bruselas para converger, se ha presentado en el año 2021, con 50 Regiones creadas exprofeso para mantener los anómalos Derechos Históricos (que siguen estando acoplados a producciones de cultivos españoles de hace 20 años; en muchos de los cuáles, aunque han desaparecido, todavía se sigue cobrando por ellos). Pero es que, además, vamos a proponer a Bruselas una convergencia especial para 20 Regiones hasta el año 2027, lo que lleva consigo no poder alcanzar la convergencia interna nacional en la próxima PAC».

LA MAYOR DECEPCIÓN DE TODO «ES QUE EN LO ÚNICO QUE SE PONEN DE ACUERDO TODOS LOS SECTORES AGRARIOS CON LAS ADMINISTRACIONES ES EN DEJAR DEFINITIVAMENTE ABANDONADOS A LOS PASTOS, DEHESA Y GANADERÍA EXTENSIVA”

Para La Fundación Savia, «esta injusta situación queda patente con lo que está ocurriendo (y va a seguir así) con dos de estas Regiones (la que recibe más ayuda y la que recibe menos) que se pueden tomar perfectamente como referencia en España: por un lado, está la Región 0103 -Pastos-, en la que se encuentra la Dehesa, que tiene hoy día unos Derechos de Pago Básico con un valor medio de 60 euros/hectárea admisible; y, por otro lado, está la Región 2401 -Cultivo de Riego- que tiene, actualmente, un valor medio de 1.430 euros/hectárea (23 veces mayor). Produce cierto sonrojo y mucho desaliento que se pueda seguir diciendo que nuestro país está haciendo la convergencia que pide Europa».

En este sentido, se resalta que el problema de la convergencia nacional llega a alcanzar tal grado de desconcierto que la propuesta que presenta España, a día de hoy, para la elaboración del Plan Estratégico Nacional de la nueva PAC es que para el año 2027 (siete años más todavía) las diferencias abismales que existen actualmente entre el Pago Básico de las dos Regiones tomadas como referencia, van a seguir manteniéndose, ya que los próximos 7 años, los Pastos (Dehesa) de la Región 0103 seguirá recibiendo de media tan solo 55,50 euros/hectárea admisible como Pago Básico, mientras que la mencionada Región 2401 de Cultivo de Regadío (ahora numerada como Región 1001) recibirá 1.235 euros/hectárea admisible (es decir, seguirá cobrando 23 veces más que los pastos y la Dehesa). Es difícil entender que con unas Ayudas directas (desacopladas de la producción en todos los países de la Unión Europea) España siga teniendo 20 Regiones en el año 2027, y resulta especialmente llamativo que los (célebres) Derechos Históricos (desaparecidos) vayan a seguir presentes en España (25 años después) dentro del Pago Básico que llegue desde Bruselas para la nueva PAC en los próximos 7 años.

Pero lo que les produce mayor decepción de todo «es que en lo único que se ponen de acuerdo todos los sectores agrarios con las Administraciones españolas es en dejar definitivamente abandonados a los Pastos, Dehesa y Ganadería Extensiva, que quedan en la misma situación que hasta ahora han estado, recibiendo unas migajas del Pago Básico y con una brecha en la Renta Agraria de los ganaderos extensivos que es un 43% inferior a la que tienen los agricultores; cuando además, son los que mejor pueden cumplir con los objetivos de la nueva PAC (conservación medioambiental, biodiversidad, descarbonización y economía circular). Por ello, es casi imposible entender que los pocos ganaderos de extensivo que todavía quedan tengan el despiste de salir a la calle defendiendo que se mantenga el injusto reparto que les ha provocado unas grandes pérdidas en su patrimonio familiar y está comprometiendo el futuro de sus explotaciones, como ha ocurrido ya con el cierre de alrededor del 70% de las ganaderías extensivas en las últimas décadas.