Algunos agricultores afectados por el Filomena, que causó grandes daños en los cultivos de olivo el enero del 2021 en muchas zonas de Cataluña. Dos años después, todavía no han recibido ningún tipo de respuesta en relación con la reclamación sobre la peritación de los daños causados por el temporal de nieve. Cuando se está a punto de entrar en el invierno, los damnificados todavía esperan una respuesta a las revisiones de las peritaciones que se efectuaron hace un año, puesto que se consideró que las primeras no se habían hecho correctamente.

Cabe recordar que Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) recurrió las peritaciones de los daños causados por el Filomena, que la Conselleria tomaba como base para aprobar la ayuda en enero de 2022.

En este sentido, la organización agraria recuerda que se denegaron el 65% de las solicitudes de ayuda por errores graves en la peritación de campo. Por eso, desde JARC se inició un estudio para demostrar la existencia de una incorrección generalizada en la metodología de peritación.

En Cataluña, el temporal Filomena provocó daños en 46.000 hectáreas, según el DACC. De estas, 34.633 están situadas en la zona de Lleida, 8.750 a las Terres de l’Ebre y 3.000 en el Camp de Tarragona. El grado de afectación osciló, dependiendo de la zona y dentro de las mismas fincas, entre un 20% y un 80%.

Este retraso implica que, casi dos años después del siniestro, todavía no hayan podido cobrar unas ayudas tan necesarias para los productores del olivo, hecho que pone en peligro la continuidad de sus explotaciones.

Y más teniendo en cuenta, como añade Joan Calam, responsable de la sectorial del olivo de JARC, “en el contexto actual, con la subida disparada de los costes de producción y una cosecha muy reducida, ya que las previsiones apuntan a que puede ser un 50% inferior que en un año normal”.