Mientras se sienten a negociar y a hablar es que todo va bien. Pero da la impresión de que la negociación bilateral entre el Ministerio de Agricultura y la Junta de Andalucía lleva camino de convertirse en un diálgo de ‘semisordos’, ya que se oyen (por lo que no es sordo) pero no se escuchan o, quizás, no se entienden. Lo cierto es que el encuentro entre el ministro Luis Planas y la consejera Carmen Crespo solo ha servido para mantener abiertos los canales, pero no para cerrar nuevos acuerdos. En especial en custión de sostenibilidad, ya que Planas ha rechazado la posibilidad de crear cuatro ecoesquemas o cuatro regiones más, como pide Andalucía.

Crespo ha trasladado al Gobierno central su petición de que aumente de ocho a doce el número de ecoesquemas propuestos desde el Ministerio para toda España, al considerar que esta cifra es insuficiente para atender la diversidad agrosistémica del territorio nacional y andaluz.

RECHAZO A UNA POSIBLE TASA PLANA ENCUEBIERTA QUE PERJUDIQUE A VARIOS SECTORES ANDALUCES

Carmen Crespo ha afirmado que Andalucía apuesta por establecer al menos menos una docena de este tipo de regiones, porque una cifra inferior supondría el establecimiento de una tasa plana encubierta que conllevaría trasvase de fondos entre productores y una reducción de la competitividad del sector que más empleo genera en Andalucía.

«Hemos explicado al ministro que nuestros agricultores y ganaderos necesitan verse reflejados en esos ecoesquemas porque si no, puede convertirse en un coste de producción adicional. Hemos propuesto una ampliación de los ecoesquemas en regadío y en secano. Vamos a continuar negociando la mejor PAC posible para nuestros agricultores y ganaderos para el periodo 2023-27, porque no merecen ninguna penalización», ha señalado Crespo.

En cuanto a los diferentes tipos de suelo para aplicar los ecoesquemas, la responsable de Agricultura considera incongruente que se plantee establecer dos ecoesquemas de pastos y tan solo uno para cultivos de regadíos. En concreto, Crespo ha mostrado su temor de que esta situación puede desembocar en una reducción de las ayudas que reciben algunas de las comarcas más competitivas de Andalucía al igualarse a la baja la aportación económica europea de todos los cultivos de regadío.

Después de dos horas reunión, según ha explicado la titular de Agricultura, el ministro se ha comprometido a estudiar el posible encaje de la propuesta andaluza de cuatro ecoesquemas y cuatro regiones más en el Plan Estratégico Nacional, sin descartar nada.

PLANAS DEFIENDE QUE SU PROPUESTA BUSCA REFLEJAR TODAS LAS REALIDADES DE LA AGRICULTURA ESPAÑOLA Y QUE ANDALUCÍA SALDRÁ BENEFICIADA

Por su parte, el ministro ha trasladado a la consejera cómo las propuestas de modalidades de aplicación de la PAC responden a las necesidades y realidad de la agricultura y ganadería andaluzas, en el ámbito de la definición de agricultor activo, ayuda básica a la renta y las regiones de pago, el pago redistributivo, los ecoesquemas, ayudas asociadas y sectoriales.

En este sentido, ha ratificado que el enfoque del ministerio ha sido integrador, de manera que sea posible reflejar todas las realidades de la agricultura española sin exclusiones, ha destacado el ministro. Todo ello, considerando el peso de la agricultura andaluza en el conjunto del sector en España; y teniendo en cuenta el marco normativo en el que se desenvuelve la elaboración del Plan, establecido por el Reglamento comunitario y las recomendaciones que la Comisión Europea hizo públicas para cada Estado miembro en diciembre de 2020.

Los ecoesquemas o ayudas voluntarias destinadas a los agricultores y ganaderos, por la realización de prácticas beneficiosas para el medioambiente, han sido el principal asunto abordado durante el encuentro. El ministro ha trasladado a la consejera que los ecoesquemas, tal y como están concebidos en el Reglamento, deben destinarse a medidas que tengan una clara finalidad ambiental y que su importe debe calcularse de acuerdo con el procedimiento establecido en el mismo. A este último respecto, ha señalado el ministro, no cabe la posibilidad de vincular dichos importes a regiones que no respondan a una finalidad claramente ambiental, según dispone el reglamento y reiteran las directrices de la Comisión.

Finalmente, el ministro ha puesto de manifiesto que “esta PAC supone una oportunidad para Andalucía”. Ha añadido que “de cómo sea capaz de adaptase al nuevo escenario la agricultura y ganadería andaluzas y de cómo contribuya a este cambio la propia Junta de Andalucía, dependerá el aprovechamiento que puedan hacer de las ayudas de la nueva PAC a partir de 2023.”

Asimismo, se ha mostrado abierto a mantener un clima de diálogo constructivo, aunque no ha respaldado la creación de cuatro ecoesquemas o cuatro regionesmás, a la vez que insistía en que l Plan que presente España antes del próximo 31 de diciembre será el fruto del trabajo de más de dos años con las comunidades autónomas, organizaciones agrarias, organizaciones ambientales, organizaciones del medio rural, junto a los contactos regulares con la Comisión Europea y otros Estados miembros.