Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León han notificado un nuevo foco de enfermedad de Newcastle en el municipio de Fuente el Olmo de Fuentidueña, comarca de Cantalejo (provincia de Segovia), y con este son ya 30 los focos notificados en la zona.
Así lo ha informado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que ha explicado que se trata de una granja de broilers ecológicos, con 4.400 aves, localizada dentro de la zona de restricción adicional, en la que se detectó un «incremento de mortalidad», con sintomatología respiratoria, digestiva y nerviosa.
Según el MAPA, la granja fue inmovilizada y las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Castilla y León se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete (Madrid), donde se ha confirmado la presencia de una cepa velogénica del virus.
Por ello, los servicios veterinarios, además de inmovilizar la granja han realizado una encuesta epidemiológica, están procediendo al vacío sanitario del sitio y han establecido una zona de restricción alrededor del foco.
RECUERDAN QUE LA VACUNACIÓN ES OBLIGATORIA EN CASTILLA Y LEÓN EN TODAS LAS EXPLOTACIONES AVÍCOLAS
El Ministerio ha recordado que en Castilla y León la vacunación es obligatoria en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo.
En este sentido, deben aplicarse, como mínimo, dos dosis en la pauta vacunal y ha de garantizarse un nivel adecuado de inmunización mediante las pautas vacunales autorizadas, en todas las manadas incluidas en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos.
Por otro lado, con objeto de reforzar las medidas de control de la enfermedad, se ha establecido una Zona de Restricción Adicional(ZRA) que comprende todos los municipios de las Unidades Veterinarias afectadas por focos (incluidos en la Zona de Protección y en la Zona de Vigilancia), más aquellas colindantes geográficamente a la actual zona de restricción.
Dentro de la ZRA se restringen movimientos de aves de corral, permitiéndose sólo tras control y autorización previa por parte de los servicios veterinarios oficiales, se autoriza la repoblación de aves en función de una evaluación del riesgo realizada por la autoridad competente y se realiza vigilancia epidemiológica.
Además, se informa a los titulares de las granjas sobre las medidas de bioseguridad que deban aplicarse y se suspende temporalmente el ejercicio de actividades de venta directa y los circuitos cortos de comercialización de productos agroalimentarios.
El Ministerio ha recomendado reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, así como reforzar las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas, con el fin de evitar la diseminación de la enfermedad entre explotaciones.


