La Guardia Civil ha desarticulado una banda criminal que se dedicaba al robo en almazaras y locales de alimentación en seis provincias, tras la detención de nueve personas -cuatro de las cuales están en prisión- que ha permitido esclarecer 71 delitos.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, ha informado en rueda de prensa del desarrollo de la «Operación Estaribel», que ha posibilitado esclarecer robos cometidos en las provincias de Toledo, Cáceres, Ávila, Ciudad Real, Segovia y Albacete, de donde se sustrajeron artículos por valor de un millón de euros, si bien se han recuperado productos valorados en 100.000 euros.

Gregorio ha declarado que las investigaciones comenzaron en abril del pasado año a raíz de un robo en la localidad toledana de Alcolea del Tajo, en el que fueron sustraídos 7.703 litros de aceite y numerosas herramientas, todo ello valorado en más de 25.000 euros.

Además, la Guardia Civil comprobó que durante ese mismo mes se habían cometido otros dos robos en empresas del sector agroalimentario en los que se había utilizado el mismo modus operandi.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha ha destacado que esta operación va a traer «sosiego» a los vecinos de la zona

El delegado del Gobierno ha detallado que ese modus operandi consistía en que los ahora detenidos buscan lugares donde iban a cometer los robos, estudiaban las medidas de seguridad, comprobaban el funcionamiento de la alarma para neutralizarla y realizaban un agujero en las instalaciones por donde accedían al interior.

Una vez dentro, abrían la puerta de acceso e introducían el vehículo robado, cargando todo tipo de productos a los que pudieran dar salida, en su mayoría alimenticios, y los transportaban a una nave ubicada en un polígono industrial de El Casar de Escalona, donde los almacenaban para venderlos posteriormente.

La investigación llevó a la Guardia Civil hasta un grupo de personas, siete hombres y dos mujeres, de edades comprendidas entre los 24 y los 39 años y asentadas en las localidades de Domingo Pérez, El Casar de Escalona y Cedillo del Condado, todas ellas en la provincia de Toledo, que cometían robos mediante el método del butrón.

Los agentes también comprobaron que este grupo utilizaba vehículos de carga, que previamente habían sustraído, para transportar los objetos robados y para facilitar la huida en el caso de que fueran localizados por la Guardia Civil, ya que si se percataban de su presencia los abandonaban y huían a pie para, posteriormente, robar otro vehículo, con el que se desplazaban hasta su lugar de residencia.

En la operación han sido detenidas las nueve personas investigadas, a quienes se les imputan 71 hechos delictivos, de los cuales 57 son delitos de robo con fuerza, 13 son delitos de robo de vehículos de motor y uno por formar parte de un grupo criminal.

Además, se han practicado seis registros, cinco de ellos en domicilios de las localidades toledanas de Domingo Pérez, El Casar de Escalona y Cedillo del Condado y uno en una nave ubicada en El Casar de Escalona, que los detenidos utilizaban como almacén de efectos robados.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha ha destacado que esta operación va a traer «sosiego» a los vecinos de la zona, ya que estas actuaciones delictivas había generado «alarma».

Asimismo, ha puesto como ejemplo de la forma de proceder de esta banda criminal que robaban jamones y después los vendían por diez euros, ante lo cual ha considerado que los compradores de dichos productos «tenían que pensar que venía del mercado ilícito».