La aceitera Deoleo destinó al salario de los miembros de su consejo de administración 2,5 millones de euros durante el ejercicio 2016, más del doble que un año antes, cuando el coste total fue de 1,14 millones. La empresa cerró 2016 con unas pérdidas netas de 179 millones de euros, tres veces más que hace un año, y se encuentra en causa de disolución por el desequilibrio existente entre su patrimonio neto y el capital.

Datos recogidos en el informe de remuneraciones divulgado por la compañía, y que revela que buena parte de este incremento se explica por la indemnización de 900.000 euros correspondiente a la salida del que fuera su consejero delegado hasta el pasado mes de septiembre, Manuel Arroyo.

Su sustituto, el italiano Pierluigi Tosato, recibió 235.000 euros por los cuatro meses que lleva en el cargo, y la nueva presidenta ejecutiva, Rosalía Portela, ingresó 116.000 euros por este mismo período.

También aumentó la remuneración de la mayoría de los quince consejeros, de acuerdo con el mismo documento.

La aceitera precisa que la retribución fija bruta anual de Tosato acordada en su contrato es de 500.000 euros, exactamente el doble que la de Rosalía Portela, a lo que se suman en ambos casos diferentes bonus por objetivos.

A cierre del ejercicio 2016, Deoleo estaba controlada por el fondo CVC Capital Partners, con un 50,01% de los derechos de voto, seguido por Unicaja (10,06%), la Caixa d’Estalvis i Pensions de Barcelona (4,99%), el Kutxabank (4,84%) y el fondo Mao Holdings (1,68%).

La empresa cerró 2016 con unas pérdidas netas de 179 millones de euros, tres veces más que hace un año, y se encuentra en causa de disolución por el desequilibrio existente entre su patrimonio neto y el capital.

No obstante, durante la presentación de sus resultados, a principios de marzo, los nuevos administradores garantizaron que la compañía no está en riesgo de cierre y aseguraron que pretenden resolver en breve esta situación.