Especulación extrema. Esa es la única razón del desorbitado precio del gasóleo agrícola cuyos responsables directos son las distribuidoras mayoristas de carburantes en España. El secretario general de UPA Málaga, Francisco Moscoso, explica que el precio del gasóleo agrícola está marcando actualmente unos máximos históricos superando los 1,40 euros/litro, a pesar de que el barril de Brent en las fechas de referencia (finales de abril) había bajado hasta los 95 euros. Una injustificada situación si nos atenemos al mes de marzo, cuando el precio del barril de Brent era de 106 euros y el precio del gasóleo se situaba en 1,18 euros/litro.

De ahí que UPA Málaga asegura que «la única explicación plausible es la especulación extrema y la absoluta falta de escrúpulos de las empresas petrolíferas asentadas en nuestro país. Los niveles tan disparados de inflación que sufrimos vienen motivado por actitudes tan desaprensivas como las que ejerce este `lobby´, concentrado prácticamente en tres empresas con capacidad de refino en territorio español, al que no le duelen prendas dejar al límite a sectores estratégicos del país como es el agrario», lamenta Francisco Moscoso.

LLENAR EL DEPÓSITO DE UN TRACTOR HA PASADO DE 300 A 1.000 EUROS

La disparatada escalada del precio del gasóleo en los últimos meses, y especialmente desde el inicio de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, está poniendo en jaque la continuidad de la agricultura y la ganadería en Málaga, especialmente de las explotaciones más pequeñas y de carácter familiar, las más vulnerables. «Llenar el depósito de un tractor medio ha pasado de costar 300 euros el año pasado a los 1.000 euros, dependiendo de la capacidad», critica el secretario general de UPA Málaga.

Además, denuncia que estas empresas están “comiéndose” ellas solas la bonificación del Gobierno de 20 céntimos de euro por litro, por lo que la medida de auxilio del Ejecutivo está sirviendo para engrosar sus suculentas cuentas aumentando aún más sus márgenes a costa de la sociedad en su conjunto. UPA Málaga alerta sobre una situación que cada día que pasa resulta más complicada para los profesionales del sector primario, con incrementos de costes pero no de ingresos, y con bajadas de precios en origen por los desequilibrios de la cadena agroalimentaria.

Por ese motivo, Francisco Moscoso reclama al Gobierno central que, en una situación excepcional como la actual, actúe para frenar esta escalada “inaceptable” del precio de los combustibles marcando unos topes máximos y que los module en función a criterios sociales y sectores profesionales.

«Consideramos fundamental iniciativas de carácter legislativo para impedir estas prácticas abusivas de especulación extrema, porque según apuntan todos los indicios podríamos estar sufriendo un pacto al alza de precio del gasóleo por parte de los grandes propietarios de refinerías. Además, hacemos un llamamiento a Competencia para que inicie una investigación con el objetivo de comprobar si se están llevando a cabo prácticas contrarias a la libre competencia. Con todo, la agricultura y ganadería familiar y profesional sigue demostrando ser un sector estratégico que, a pesar de los precios en origen y que cada día asume mayores pérdidas, sigue cumpliendo un papel trascendental produciendo alimentos saludables y de calidad para la sociedad», concluye Francisco Moscoso.