La organización agraria JARC-COAG ha denunciado que el sistema europeo de asignación y reparto de las ayudas directas (pago base) «perjudica gravemente» los viticultores catalanes. Esta línea, que en 2010 incluyó determinados viticultores, calculó los importes de acuerdo con las entregas de uva de productores que formalizaron contratos autorizados con destiladoras beneficiarios de la ayuda comunitaria durante las campañas 2005/2006 y 2006/2007.

jarc-coag enuncia que un viticultor de Castilla La Mancha percibe una media de 202,45 €/ha, mientras que un catalán sólo 52,28

Fruto de esta decisión, los beneficiarios del régimen de pago base son sólo para los viticultores que destinaron sus excedentes a la destilación, situación que en Cataluña es prácticamente residual. En este sentido, la responsable sectorial de la viña y el vino de JARC-COAG, Isabel Vidal, avisa que “el sistema desfavorece los viticultores catalanes, provocando desequilibrios regionales y afectando a la producción catalana, basada en el control productivo y en el modelo de las DON”.

VITICULTORES CATALANES JARC COAG 1Por eso, critica que «en el sistema de pago directo no están incluidos todos los viticultores catalanes y los que están acaban cobrando menos que los productores otras CCAA. Como ejemplo, un agricultor de Castilla La Mancha percibe una media de 202,45 €/ha, mientras que un catalán sólo cobraría 52,28».

Esta pérdida progresiva de apoyo público por los productores de vino también se constata en la reducción de las ayudas agroambientales, según la organización catalana. En el caso de los sistemas alternativos a la lucha química, una ayuda que hasta el 2015 sólo recibían los productores de viña y que posteriormente se abrió a otros sectores, los viticultores catalanes han pasado de recibir 140 €/ha a poco más de 75 como consecuencia de los recortes y del exceso de solicitudes.

también la generalitat les ha reducido el apoyo a la inversión en nueva maquinaria agrícola del pdr

Por otro lado, a partir del año 2015, los viticultores han podido acceder a la ayuda por la producción integrada, establecido en 145 €/ha, pero el alud de peticiones ha provocado que muchos labradores profesionales se hayan quedado excluidos de esta línea.

En este punto, la normativa europea ha priorizado el apoyo a los que ya lo habían pedido en campañas anteriores, que no estaba dirigido a viticultores, y ha aplicado un recorte del 20% al importe.

Finalmente, desde la entidad se recuerda que el Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca (DARP) también ha disminuido el apoyo a la inversión en nueva maquinaria agrícola incluida en el Programa de Desarrollo Rural (PDR). Así, las líneas sólo subvencionan las máquinas con tecnología innovadora, dejando fuera las más usuales y específicas por los viticultores.