La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha denunciado a la gran superficie DÍA por vender carne de pollo por debajo de los costes de producción. «Están haciendo ofertas temerarias para dañar a los productores», explican desde UPA.

Por ello, UPA ha enviado este mismo lunes 4 la documentación a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) para denunciar a la multinacional de supermercados DÍA. El motivo, DÍA está poniendo en práctica una «política de acoso y derribo» al sector productivo de pollo. Hecho del que también ha alertado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

«A la lista de máximos accionistas de DÍA (todos extranjero) no le importa en absoluto el sector productivo de España»

«DÍA está bajando el precio de la carne de pollo en sus lineales, una práctica que constriñe a los avicultores y desvaloriza este producto ante el consumidor», han explicado desde UPA. De esta forma, «están atacando al sector productivo por varios flancos».

«A la lista de máximos accionistas de DÍA (todos extranjeros y encabezada por un conglomerado ruso de empresas de inversión) no le importa en absoluto el sector productivo de España», han advertido desde UPA haciendo hincapié en el alto volumen de empleo que la avicultura genera en nuestro país.

Por eso, UPA ha indicado la necesidad de que la AICA «dé ejemplo con su sentencia» para desanimar al resto de grandes distribuidoras e industrias. Además, los agricultores y ganaderos han insistido en que «urge reformar la Ley de la Cadena Alimentaria evitar que sigan produciéndose casos como este y proteger la seguridad alimentaria de nuestro país».

La organización lleva ya tiempo denunciando la situación del sector y de los precios, advirtiendo de que los desequilibrios en la cadena del sector de la carne de pollo “se pueden llevar por delante a las miles de granjas familiares que hay en nuestro país”. La organización agraria explicaba hace poco tiempo que los pequeños productoras y productores de carne de pollo están recibiendo precios de hace entre diez y quince años. Pero, al mismo tiempo, sus costes de producción “están a la orden del día”.