Honorato-Meneses / Presidente de Asaja Palencia

En mayo del pasado año, la Comisión Europea presentó su estrategia “De la granja a la mesa”, iniciativa enmarcada en el Pacto Verde Europeo que pretende lograr llegar al año 2050 con neutralidad climática, gracias a hacer evolucionar el sistema alimentario de la Unión Europea hacia un modelo aún más sostenible. Con la mirada puesta en la seguridad alimentaria, el resto de objetivos se centran en que los alimentos sean suficientes, asequibles y nutritivos. Hasta aquí pocos peros podemos poner a esta declaración de intenciones de los políticos de la Unión Europea.

En el ideario también tienen cabida otros propósitos que podemos entrar a discutir, pues se puede perfectamente cuestionar que se puedan lograr los objetivos antes descritos con una reducción importante, en unos casos, y en otros una eliminación total de herbicidas, fitosanitarios y fertilizantes. Es evidente que no se podría garantizar el alimento para todos los habitantes del planeta, pues esta apuesta por una agricultura más ecológica lleva consigo una importante bajada de las producciones. Conviene recordar que para el año 2050 se estima que la población en el planeta será de 9.700 millones de personas, y el objetivo es que todos coman tres veces al día. También se pretende promover dietas más saludables, evitar el desperdicio de alimentos, luchar contra el fraude en las cadenas de suministro y mejorar el bienestar animal.

En principio, lo primero en lo que pienso es que la Unión Europea debe hacernos jugar a todos con las mismas cartas, pues estamos cansados de ver cómo aquí nos obligan a producir de una forma concreta, y luego permiten que nuestros mercados se inunden con productos conseguidos con prácticas aquí no permitidas.

Epocas de cambios, épocas de oportunidades, siempre ha sido así y siempre será. Amparados en todas las propuestas y normativas que desde la Unión Europea pretenden aplicar, surgirán empresas que desarrollarán iniciativas para ganarse un hueco en los mercados. Algunas ya se están abriendo paso a codazos. Me estoy refiriendo concretamente a todas aquellas que están promocionando un producto, al que bien se puede calificar como “carne que no es carne”.

Y no es un enemigo cualquiera. Algún proyecto viene incluso de la mano de Bill Gates, con un objetivo doble: copar el mercado y acabar con el “enemigo”, es decir, con la ganadería tradicional. Tristemente los políticos de nuestro país ya reman en la dirección del fundador de Microsoft. El ministerio de Pedro Duque ya ha inyectado 3,7 millones de euros a 8 empresas de nuestro país para potenciar la fabricación de carne falsa. Y como poderoso caballero es don dinero, no tenemos que extrañarnos si vemos que en la página web del Real Madrid abrazan a la carne que no es carne y se erigen en salvadores del planeta al firmar un acuerdo que les reportará mucho dinero, sin pensar en el daño que pueden hacer a nuestros ganaderos, que escenifican mejor que nadie la creación a través de sus animales de alimentos de calidad y a precios asequibles, y en la mayoría de los casos son producciones sostenibles que mejoran el medio ambiente.

No puedo evitar reproducir lo que refleja la etiqueta de una de las “hamburguesas de carne que no es carne” más importantes. Estos son los ingredientes que la forman: “agua, aislado de proteínas de guisante (18%), aceite de colza, aceite de coco refinado, aroma, aroma de humo, estabilizadores: celulosa, meticelulosa, goma arábiga, almidón de patata, maltodextrina, extracto de levadura, sal, aceite de girasol, levadura deshidratada, antioxidantes, ácido ascórbico, ácido acético, colorante, concentrado de zumo de remolacha, almidón modificado, extracto de manzana y concentrado de zumo de limón”.

Un mensaje claro a nuestro políticos, la estrategia de DE LA GRANJA A LA MESA, ideada por la Unión Europea, representa a nuestras ganaderías tradicionales, las de la montaña palentina, los lechazos, las ganaderías extensivas, nuestras producciones de leche… En Palencia tenemos muchos ejemplos. Por favor, no confundir, y cuando haya que referirse a este tipo de productos, a estas carnes que no son carnes, bien se puede aplicar el siguiente eslogan “DEL LABORATORIO A LA MESA”.