Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante y su homólogo en Castilla-La Mancha han mantenido una reunión con motivo de la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica sobre la renovación de los planes hidrológicos de cuenca para el período 2022-2027, entre los que figura aumentar gradualmente el caudal ecológico del Tajo durante los seis próximos años. Una decisión a la que se oponen frontalmente ambas organizaciones por considerar que son «una declaración de guerra» que atenta contra el sistema productivo español y los agricultores. Tanto ASAJA Alicante como ASAJA Castilla-La Mancha defienden el uso agrícola del agua, incluyendo el mantenimiento del Trasvase Tajo-Segura, tal y como está actualmente regulado.

Ambas organizaciones an más allá y destacan que «la guerra del agua entre territorios es una artimaña política, es algo que venimos repitiendo muchos años». Este lunes 5, tras la reunión mantenida entre ASAJA Alicante y su homóloga en Castilla-La Mancha, han dejado claro que las posturas sobre los borradores de los planes hidrológicos de cuenca para el período 2022-20227, que conllevan el aumento de los caudales ecológicos de Tajo, son prácticamente las mismas: «oposición rotunda y frontal por considerar que esta planificación atenta y daña directamente el sistema productivo español, penalizando al Levante de forma gratuita y estéril, pues los aumentos de caudales ecológicos generarán unos sobrantes que tienen como destino final Portugal, queda demostrado que las posturas de los territorios sobre los documentos que deben marcar las pautas de agua en nuestras demarcaciones para los próximos años son las mismas y distan de lo que se ha querido hacer ver a la opinión pública desde las instituciones políticas».

«LOS BORRADORES QUE EL GOBIERNO HA PRESENTADO A CONSULTA SON, EN TODA REGLA, UNA DECLARACIÓN DE GUERRA AL SISTEMA PRODUCTIVO ESPAÑOL»

La reunión, en la que han estado presentes, por parte de ASAJA Alicante: el presidente, José Vicente Andreu; el presidente honorífico, Eladio Aniorte; el secretario técnico, Ramón Espinosa; y, por parte de ASAJA Castilla-La Mancha: el presidente, José María Fresneda; y el secretario técnico, Arturo Serrano, se ha saldado, por un lado, con la denuncia común de ambas organizaciones a los nuevos planes hidrológicos presentados por Transición Ecológica, en los que echan en falta una planificación hídrica para España, así como la defensa frontal del Trasvase Tajo-Segura tal y como está actualmente regulado y un equilibrio entre la cuenca cedente y la receptora.

“Desde ASAJA Castilla-La Mancha tenemos que denunciar que los borradores que nuestro Gobierno ha presentado a consulta son, en toda regla, una declaración de guerra al sistema productivo español, porque, al contrario de lo que marca el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio de 2007, de planificación hidrológica, ni satisfacen las demandas ni equilibran el desarrollo del sector primario, sino que suponen un freno rotundo y radical a la producción de alimentos. Asimismo, en cuanto al tema concreto que afecta al Levante, el aumento de los caudales ecológicos del río Tajo, desde ASAJA Castilla-La Mancha opinamos que el Trasvase Tajo-Segura tiene que servir para lo que estaba sirviendo hasta ahora y para lo que fue creado: atender las necesidades de la población y los agricultores, no para separarnos y crear el odio y enfrentamiento entre territorios”, afirma el presidente de ASAJA Castilla-La Mancha, José María Fresneda, el cual también se pregunta, “que ¿cómo es posible que los portugueses sigan desarrollando regadíos con el agua del Tajo y aquí se intenten frenar”.

Por su parte, el presidente de ASAJA Alicante, José Vicente Andreu, afirma que “en España hay agua suficiente, con unos sobrantes de 50.000 hectómetros cúbicos que cada año van al mar por nuestras cuencas y con el Tajo vertiendo a Portugal 5.000 Hm3 más de lo acordado por el Convenio de Albufeira. Solo falta control, infraestructuras y planificación, medidas que no aparecen por ninguna parte de los borradores aprobados por el Gobierno, que solo hablan del uso ambiental de la misma y caudales ecológicos. El Gobierno nos ha presentado unos planes que suponen la ruina para nuestro sector agrario, que abocan a la estampida de los jóvenes y a la despoblación, porque dejan sin expectativa alguna a los regadíos y, por tanto, el futuro de las zonas de interior y la vida de los pueblos”.

Ambos equipos han coincidido en subrayar la reunión como muy fructífera y productiva y han acordado seguir trabajando conjuntamente para establecer medidas y políticas en materia hídrica que sean positivas y que construyan, en lugar de seguir con argumentos que incentiven los enfrentamientos y de la estéril y vacía lucha de unos en detrimento de otros y viceversa. “La agricultura desarrollada en el Levante y en la Mancha son complementarias y ambas se necesitan, pues de no existir una de ellas la otra saldría muy perjudicada. En invierno y primavera en el Levante se cultivan los mismos productos que en la Mancha en verano y otoño, por eso, podemos compartir mercados y complementarnos. Nos necesitamos, juntos somos más fuertes y creamos un país mejor, más rico y solidario”.

ASAJA Alicante y ASAJA Castilla- La Mancha han anunciado que van a seguir trabajando conjuntamente con el resto de las organizaciones provinciales en defensa de la agricultura y de unos planes de cuenca «que garanticen nuestra capacidad de producción de alimentos y la autosuficiencia alimentaria española, una capacidad que consideran irrenunciable y esencial, como se ha demostrado durante los momentos mas duros de la pandemia originada por el Covid-19«.

“Desde Alicante y La Mancha no vamos a permitir que los políticos nos sigan utilizando como arma arrojadiza para sus intereses partidistas donde los agricultores siempre somos los perjudicados y sigan desmantelando el Sector Primario. Vamos a continuar la marcha de reuniones, promoviendo la unión de los agricultores de toda España y, si es necesario, convocaremos manifestaciones de todas las organizaciones agrarias de ASAJA hasta que cese el acoso y derribo que estamos sufriendo”, afirman Fresneda y Andreu ante lo qe ven como una declaración de guerra al sistema productivo.