El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado que los agricultores profesionales tendrá prioridad en las ayudas de la PAC, al afirmar que la «primacía» del agricultor profesional en los beneficiarios de la PAC «está asegurada», según ha confirmado a las organizaciones agrarias  ASAJACOAG y UPA, dentro del Comité Asesor Agrario, donde han analizado los avances sobre la negociación interna de la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), centrándose especialmente en los ecoesquemas y en el concepto de agricultor profesional.

En cuanto a la definición de «agricultor profesional», ha dicho que «no hay que confundir con el de «agricultor activo recogido en los reglamentos comunitarios», el Gobierno y las autonomías ya han definido las cuestiones básicas en sus reuniones.

Así, ha recordado que para encajar en esa definición de agricultor activo habrá «tres vías de acceso» como son estar dado de alta en el Régimen Especial Agrario; percibir como mínimo un 25 % de los ingresos totales de la actividad agraria y un máximo de 5.000 euros por las ayudas vinculadas a la PAC.

LOS ECOESQUEMAS HAN LLEGADO «PARA QUEDARSE»

El objetivo del Gobierno y del Ministerio es «hacer de la agricultura familiar y profesional el centro de los perceptores de esta reforma de la PAC».

Respecto a los ecoesquemas, una de las principales novedades de la PAC 2023-2027, son «una gran oportunidad» y no hay que verlos como transitorios porque han llegado «para quedarse» en el modo de trabajar en el campo.

Los ecoesquemas, esas prácticas agrícolas y ganaderas en pro de la sostenibilidad, «son una gran novedad» y relevantes, ya que el «40 por ciento» de los fondos de la próxima programación estarán vinculados «directa o indirectamente» a ellos.

Ha incidido el ministro en la necesidad de concebirlos como algo que se prolongará en el tiempo y de no verlos como «un requisito adicional sino como un elemento de modernización y transformación» hacia una producción agraria «más sostenible».

El objetivo es que «cada agricultor y ganadero» tenga acceso al pago por ecoesquemas, es decir, que «el catálogo» de prácticas sostenibles se disponga de tal forma que «dé oportunidad» a los interesados.

«Queremos prácticas que sean atractivas, simples y suficientemente remuneradas», ha apuntado.

LAS ORGANIZACIONES AGRARIAS RECLAMAN UN APOYO CLARO AL AGRICULTOR PROFESIONAL Y ECOESQUEMAS QUE RECORTEN AYUDAS

El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha apuntado la necesidad de una buena definición de agricultor profesional y de que «todos» los tipos de agricultura presentes en el país puedan «convivir».

En cuanto a los ecoesquemas, ha pedido que sean «fáciles, ágiles, que se puedan cumplir» y que el productor «no pierda ni un euro en su aplicación».

Barato ha hecho referencia también a la condicionalidad de las ayudas y ha reclamado poner «todos» los argumentos «necesarios» para que «no sean penalizadoras».

El secretario general de COAG, Miguel Blanco, ha apostado por que sea el agricultor profesional el que tenga derecho a recibir las ayudas o, en todo caso, «aquéllos que tengan una actividad significativa» en el campo.

Para Blanco, los ecoesquemas «deberían tener un carácter incentivador pero, en cambio, la mayor parte de las medidas tienen un carácter compensatorio, es decir, se da por hecho que habrá gastos añadidos o pérdidas de renta» por su aplicación.

En COAG, «siempre» se ha defendido la sostenibilidad medioambiental «pero unida a la social y a la económica».

El responsable de esta organización agraria ha mostrado además la disposición del sector para seguir asumiendo exigencias pero «siempre y cuando el mercado, o las políticas agrarias, nos las remuneren».

El secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, ha reclamado que la «profesionalidad» de un agricultor se mida por «la dedicación, los ingresos y por la actividad que esas explotaciones desarrollan». Es partidario de aprovechar la reforma para conseguir beneficiar «a los que más lo necesiten».

Entre sus peticiones, ha exigido que las ayudas redistributivas sirvan para beneficiar a los agricultores familiares y profesionales.