Desde que comenzó la reforma de la PAC se ha hablado de todo, del Plan Estratégico, las ayudas acopladas, el pago por hectárea, los ecoesquemas… y ahora hay que hablar de la degresividad, o la pérdidas de ayudas que tendrá cada explotación agraria a partir de un número de hectáreas en los pagos de los ecoesquemas. Una degresividad que, para el presidente de Asaja Cádiz y vicepresidente nacional, Pedro Gallardo, debe ser el «verdadero caballo de batalla en el pulso de todo el sector contra esta reforma de la PAC», por lo que aboga por la unión de todas las organizaciones para que se inste al ministro de Agricultura, Luis Planas, a retirarla.

Aunque inicialmente este recorte no afectaría a las explotaciones  agrarias más pequeñas, según los cálculos de la organización gaditana se puede llegar a perder entre un 19 y un 51% de las ayudas que se perciben por este concepto. Así, ha destacado que en secano se recortará un 30% de las ayuda a partir de las 70 hectáreas (es decir, un 30% menos desde la hectárea 71); en el regadío, desde la hectárea 25; en pastos, desde la 95; y en cultivos permanentes, como olivar, viña o almendros, desde la hectárea 15.

Para Pedro Gallardo, «ha faltado sensibilidad en este tema de la regresividad por parte del ministro».

LAMENTAN QUE NO SE HAYA ACEPTADO LA PROPUESTA DE TRASPASAR PARTE DE LOS FONDOS DEL SEGUNDO PILAR AL PRIMERO COMO HA HECHO PORTUGAL

En una comparecencia de prensa para explicar las pérdidas que la provincia de Cádiz va a sufrir con la actual propuesta de la PAC, que puede rondar los 280 millones en los siete años de duración en un cálculo más optimista, el dirigente  gaditano ha insistido en que «esta PAC es un hachazo a la provincia, porque nació malparida y va a provocar unas pérdidas generales de cera del 10% de los ingresos actuales».

Ha criticado el recorte a 20 regiones; una convergencia «que se va a hacer a nuestra costa, porque los derechos adquiridos no vinieron del cielo, sino que ha sido el fruto de un trabajo y unas inversiones de muchos años»; o unos pagos acoplados «en  los que la ganadería vuelve a ser la gran perjudicada, mientras se beneficia a unos cultivos proteicos que son muy difícil de conseguir» o la ausencia de estas ayudas al trigo duro «mientras que Francia e Italia sí lo están acoplando». De igual forma ha criticado que en el cultivo de la remolacha se haya diferenciado entre otoñal (que es la prioritaria en la región y en la provincia) y primaveral, primando a esta última, ya que «para 24.000 hectáreas se llevará 15 millones de euros, lo que representará una ayuda de unos 700 euros de media, mientras que en Cádiz, con cerca de 9.000 hectáreas solo habrá dos millones, con un pago de 260 euros».

Por todo esto, ha lamentado que el ministro Planas no haya aceptado la propuesta de dirigir parte del dinero del Segundo Pilar al Primero «para beneficiar a los que menos van a cobrar, que es lo que ha hecho ahora Portugal, al aprobar un traspase del 15% de los fondos».

Finalmente, el secretario general de Asaja Cádiz, Luis Ramírez, ha sido mucho más contundente en sus críticas. Tras exponer varios ejemplos concretos y reales del dinero que se dejará de percibir en distintas explotaciones provinciales, incluyendo la aplicación de la degresividad, ha acusado al Gobierno de querer aprobar una PAC «para hacer política, para sacar un rendimiento político», pero también a la Junta andaluza, «porque le ha faltado beligerancia en su defensa y está permitiendo que se castigue a un modelo empresarial agrícola como el de Cádiz».