La Familia Valdemar continúa conquistando nuevos horizontes en territorio americano con su nuevo proyecto, una Tasting Room que la marca riojana acaba de inaugurar en la localidad estadounidense de Woodinville. Un espacio gastronómico pensado para disfrutar del buen vino que, además, suma una atractiva oferta de platos con sabor español.

A la inauguración de este nuevo espacio, celebrada el pasado 24 de abril, asistieron Jesús Martínez Bujanda Mora, miembro de la 5ª generación Valdemar, actual CEO y director de Valdemar Estates en Walla Walla; su padre, Jesús Martínez Bujanda, propietario y miembro de la 4ª generación Valdemar; y Antonio Orte, director técnico de Bodegas Valdemar en Rioja.

Valdemar inauguró en 2019 la primera bodega no americana del estado de Washington bajo la marca Valdemar Estates. Con esta inauguración, continúa su expansión estadounidense a través de una fórmula casi desconocida en España, pero muy arraigada en la cultura de las bodegas norteamericanas.

Las Tasting Rooms son locales repartidos por todo el país en los cuales se pueden catar y comprar vinos de una bodega concreta. Surgieron como una alternativa para comercializar y dar a conocer los productos de cada bodega sin necesidad de depender de una red comercial, algo especialmente complejo en un país como Estados Unidos.

Esta primera Tasting Room inaugurada por Valdemar se encuentra en el pujante Schoolhouse District de Woodinville, una dinámica y animada localidad situada a menos de 20 minutos de Seattle, la ciudad más importante del estado de Washington.

El local cuenta con una agradable terraza en la que se pueden degustar los vinos españoles y norte-americanos de Valdemar, además de una interesante oferta gastronómica basada en tapas y platos de alta calidad con guiños a la cocina española.

El carácter pionero de esta centenaria bodega riojana continúa, quedando patente en cada nuevo proyecto. La dirección de Valdemar Estates ha manifestado su intención de abrir nuevas Tasting Rooms en otras zonas del territorio norteamericano.

Un claro afán de crecimiento que avanza con paso seguro y que, tras 133 años de historia, no parece tener fronteras.

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