Cada vez que hay un incendio forestal las primeras miradas y las acusaciones apunta siempre a los agricultores. Sin embargo, ahora esas sospechas se han transformado en aplausos por la labor realizada por vecinos y agricultores para frenar el avance del incendio que ha quemado 1.200 hectáreas en la Sierra de Alcubierre.

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, destaca en una nota la importante labor realizada por los vecinos de Perdiguera y Leciñena en las tareas de extinción. La rápida intervención de los agricultores de esas localidades, que acudieron con sus tractores, equipados con cubas de agua y con arados o cultivadores para realizar movimientos de tierra que actuaron de cortafuegos para frenar su avance e impidió que el incendio se descontrolara.

En cuanto a las pérdidas, a falta de perimetrar la superficie calcinada, los primeros cálculos indican que de las 1.200 Ha. afectadas, aproximadamente la mitad son de monte y la otra mitad superficie de cultivo. En ese sentido, UAGA señala que afortunadamente las pérdidas para los agricultores no son elevadas ya que la mayoría corresponde a parcelas de cereal que habían sido cosechadas. Sin embargo, la organización agraria lamenta las pérdidas medioambientales, pese a las labores para frenar el fuego, porque la superficie arrasada de pinar, sabinas y monte bajo tardará unos cuantos años en volver a recuperarse.

todos los focos apuntaban hacia “el riesgo” de la actividad de las máquinas cosechadoras Y EL ORIGEN FUE UN DEPORTIVO EN UN CAMINO RURAL

Los representantes de UAGA también se han reunido con el alcalde de Leciñena, Raúl Gracia. Durante el encuentro quedó constancia de la importancia de que las administraciones aprendan a gestionar y canalizar toda esa colaboración vecinal en la extinción de los incendios.

Este suceso ha puesto de actualidad, según UAGA, la peligrosidad de los vehículos turísticos que circulan por los caminos rurales y que hasta ahora pasaba inadvertida para la ciudadanía. UAGA recuerda que durante la primera ola de calor, a finales de junio, todos los focos apuntaban hacia “el riesgo” de la actividad de las máquinas cosechadoras. Entonces, los agricultores demostraron su profesionalidad y tomaron todas las medidas de prevención posibles, incluida la paralización de los trabajos de cosecha en las horas centrales del día. Por esta razón, el sector agrario se indigna al saber que este incendio ha sido provocado por un vehículo deportivo.

En opinión de UAGA, los municipios rurales deberían denegar los permisos a las empresas que organizan competiciones o exhibiciones deportivas con vehículos a motor, ya que además del riesgo de incendio, destrozan los caminos, los cultivos, e incluso espantan al ganado.

Por otra parte, la organización agraria también quiere alertar del grave problema que van a tener a partir de ahora los municipios de la Sierra de Alcubierre (Leciñena, Perdiguera, Monegrillo y Farlete) por la escasez de agua en esta zona (un problema endémico en la zona), ya que los  helicópteros que han trabajado en la extinción del incendio han vaciado la balsa que garantiza el suministro de agua de boca y para el ganado en estas localidades.

Por último, UAGA recuerda al Gobierno de Aragón la importancia de invertir más presupuesto en las labores de prevención de incendios, sólo así se pueden reducir los gastos tan desmesurados en extinción. Los fuegos, no sólo se deben combatir en los meses previos al verano; es imprescindible la continua realización de labores de desbroce en los montes. Y por supuesto, la organización agraria señala que la administración debe implementar medidas que ayuden al mantenimiento de la ganadería extensiva, principalmente de la actividad de los ganaderos de ovino.

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