El secretario general de ASAJA Cádiz, Luis Ramírez, ha mostrado su indignación por unas ayudas al ovino y caprino “que en algunos casos se quedan en 3,4 euros por cabeza, o en 343 euros por explotación”, al aplicar una baremación dentro de unas ayudas concedidas por el Gobierno para paliar los daños de la Covid-19, “que la Junta de Andalucía se negó a complementar como sí han hecho otras comunidades autónomas, lo que deja al sector ganadero andaluz en clara desventaja”.

Ramírez, ha calificado la concesión de estas ayudas en Andalucía como una “auténtica tomadura de pelo” y una “lluvia de miseria”, debido al reparto desigual que han tenido estas ayudas. Convocadas al amparo del Real Decreto 508/2020, en mayo de 2020 con un importe de 10 millones de euros para toda España, se centraban en compensar al sector por las pérdidas que estaban sufriendo debido a la pandemia del Covid-19.

Este Real Decreto fijaba una cantidad máxima de 12 euros por animal elegible a un máximo de 100 animales por beneficiario, es decir, un importe máximo de 1.200 euros por ganadero, y abría la puerta a que estas ayudas, que para Andalucía eran 2 millones de euros de los 10 de la dotación ministerial, fueran complementadas por las comunidades autónomas, algo que fue asumido de buen grado por la Junta de Castilla la Mancha o la de Castilla y León. “Ya entonces criticamos duramente al Gobierno por la irrisoria dotación de 10 millones de euros para toda España, y también a la Junta de Andalucía, porque no iba a suplementar las ayudas como sí iban a hacer otras autonomías”, abunda Ramírez.

UN GANADERO QUE SUFRIÓ LAS CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA, POR EL CIERRE DE LA HOSTELERÍA, DESPUÉS DE UN AÑO ESPERANDO, PERCIBIRÁ  343 EUROS POR EXPLOTACIÓN

La convocatoria se publicaba en el BOJA el pasado 5 de noviembre, en régimen de concurrencia competitiva, y establecían unos criterios de baremación para ordenar las solicitudes. Se primaba a los jóvenes agricultores, mujeres y explotaciones de titularidad compartida. Esta semana se ha publicado la resolución provisional de las ayudas y “en un primer análisis, vemos que han aplicado la baremación y aquellos que han tenido más puntos le han pagado los 12 euros por animal y al resto le han pagado 3,43494 euros por cabeza. Es decir, que un ganadero por norma general dedicado al ovino y caprino que ha sufrido las consecuencias de la pandemia, por el cierre de la hostelería, como máximo, y después de un año esperando, va a percibir unos 343 euros por explotación. Esto es un reparto de miseria que los ganaderos andaluces no se merecen”.

En el caso de Castilla y León, la asignación del Ministerio fue de 1,9 millones de euros y la Consejería de Agricultura y Pesca ha puesto 2,46 millones, con lo que los ganaderos castellanoleoneses cuentan con una partida conjunta de unos 4,4 millones de euros; en Castilla La Mancha, la ayuda ministerial fue de 1,6 millones, y la administración autonómica aportó 1,6 millones, hasta lograr una suma de 3,2 millones de euros de ayuda al ovino y caprino. “En Andalucía han sido los dos millones de euros pelados que aporta el Gobierno, sin apoyo de nuestra Junta, lo que al final deja al sector ganadero andaluz en una clarísima situación de desventaja con respecto a otros”.

El secretario general de ASAJA-Cádiz sostiene que “esta es la prueba de que a nuestros políticos se les llena la boca hablando de ayudas, para que parezca que riegan el campo de dinero, cuando la realidad es que con lo que riegan a Andalucía, unos y otros, es con miseria”. Ramírez va más allá: “Es una vergüenza y una venta de humo que no ayuda a los ganaderos de ovino y caprino en la difícil situación que atraviesan y que puede acabar en la ruina y el cierre de muchas explotaciones ganaderas”.