El papel fundamental de las tecnologías y la transformación digital en el futuro sostenible del campo y al mejora de la rentabilidad, las nuevas claves de consumo alimentario y los aspectos éticos en el manejo de los datos han centrado la primera jornada del III Foro Datagri.

El foro se desarrolla este año de forma virtual por la pandemia y dentro de la I Semana de la Digitalización Agroalimentaria, organizada por COAG, Cooperativas Agro-alimentarias, Hispatec y la Etsiam e inaugurado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.

El ministro ha apostado por la digitalización como herramienta esencial para avanzar hacia una agricultura de precisión que facilite alcanzar esos objetivos de sostenibilidad impuestos desde la Unión Europea y plasmados en documentos como la estrategia «De la granja a la mesa» o el plan de «Biodiversidad».

Entre las acciones concretas impulsadas de su Ministerio, ha puesto el foco en la Estrategia de Digitalización del Sector Agroalimentario y Forestal y del Medio Rural, presentada en abril de 2019, además del plan de acción 2021-2022 que se centrará entre otros aspectos en el emprendimiento digital en el agroalimentario y el lanzamiento de la plataforma Big-MAPA.

En la inauguración, la directora de la Etsiam y portavoz del Comité Organizador Datagri 2020, Rosa Gallardo, ha destacado la necesidad de que la transformación digital llegue a todo el sector agrario, pues es un «gran reto» que precisa de cambios institucionales, sociales, políticos, actitudinales y formativos.

Por su parte, la directora general para España y Portugal de la consultora Nielsen, Patricia Daimiel, ha incidido en que la digitalización será una de las cinco tendencias en la era «pos-covid» en el sector del gran consumo y agroalimentario.

Durante estos meses de pandemia, se ha visto cómo la compra online alimentaria se «ha doblado», pasando del 1,8 al 3,4 % de penetración en los hogares españoles.

En los meses más duros del confinamiento, el porcentaje de hogares que compraba a través de Internet llegó a rebasar el 6 % y una de cada cuatro casas ha usado este canal a lo largo del año, al menos en una ocasión, para hacer su cesta de la compra.

El «cocooning», término anglosajón para referirse a la tendencia a trasladar más momentos de ocio al hogar; el refuerzo de la alimentación saludable; la defensa de la sostenibilidad y nuevos hábitos de compra como acudir menos al súper pero llenar más la cesta son las otras cuatro tendencias que está impulsando la pademia, según esta experta.

Además, ha actualizado los datos de gran consumo en España a septiembre, en este año «atípico», que confirman que en el tercer trimestre, coincidiendo con la «nueva normalidad», las ventas vuelven a las tasas mensuales de crecimiento de los meses precovid, es decir, en el entorno del +3 %.

Según Nielsen, es la distribución organizada (hipermercados + supermercados) la que crece a un mayor ritmo (+5 % en la nueva normalidad), con la fruta, la carne y los huevos liderando esas subidas de ventas.

SE TRATA DE APORTAR INFORMACIÓN PROPIA PARA «CREAR CONOCIMIENTO QUE PERMITA GESTIONAR MEJOR EL CAMPO DE LOS DEMÁS”

La jornada se ha cerrado con una mesa de debate, moderada por la periodista de Efeagro Belén Delgado sobre «Humanismo, ética y tecnología en la economía digital», en la que se ha resaltado la importancia de saber hacer un buen uso y cesión de los datos y cómo la tecnología impacta en la actividad agraria.

La periodista y autora de “Lo Imprevisible”, Marta García Aller, ha apuntado que la tecnología ya ayuda al campo a «reducir la incertidumbre» y conocer de antemano información para ayudar al productor en sus decisiones.

A su juicio, esta digitalización hará que desaparezcan empleos en el campo pero que aparezcan otros, y ha valorado que el sector primario sea «pionero» en el uso de tecnologías que son más difíciles de implantar en las urbes, como la conducción autónoma de vehículos.

El director de la Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Ametic), Francisco Hortigüela, ha planteado que la transformación digital puede «eliminar» algunos puestos de trabajo en el sector agro pero ayudará a crear otros «de mayor nivel».

Ha defendido que cada empresa custodie sus propios datos dentro del entorno digital y sólo los comparta a través de plataformas u otros medios si ello va en beneficio del «bien común».

La periodista y autora de «El enemigo conoce el sistema», Marta Peirano, ha destacado que el campo está «particularmente sujeto» a compartir datos a través de plataformas que luego pueden facilitar acciones como la «gestión de las cosechas». Por lo que se trata de aportar información propia para «crear conocimiento que permita gestionar mejor el campo de los demás», ha dicho.

También han debatido sobre la necesidad de hacer un correcto uso y selección de los datos de la transformación digital con los que se generan los algoritmos para que permitan hacer buenas predicciones en el campo, y acerca de las posibilidades que aporta la digitalización a la hora de romper brechas entre los grandes y los pequeños agricultores.