El Consejo de Gobierno de Castilla y León ha aprobado la declaración de la campaña agrícola 2016-2017 como excepcional, «asimilable a un desastre natural», debido a los efectos adversos del tiempo, en especial la sequía y las heladas, y ha fijado medidas urgentes para apoyar al sector agrario.

La consejera de Agricultura y Ganadería y portavoz del Ejecutivo autonómico, Milagros Marcos, ha dado a conocer este acuerdo en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno de la Comunidad.

Se busca aprovechar las oportundades que da la CE vinculadas a la PAC y al Plan de Desarrollo Rural

El reconocimiento de fenómeno climatológico adverso asimilable a un desastre natural permite que se «flexibilicen» los requisitos que exige la Unión Europea para que se puedan recabar las ayudas de la PAC y las vinculadas al Plan de Desarrollo Rural, ha explicado Marcos.

Ha detallado que la Comisión Europea establece además la necesidad de que la producción bruta represente una pérdida superior al treinta por ciento en relación con la media de los últimos años y ha adelantado en este sentido que este jueves se enviará el primer avance oficial al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Este primer avance de cosecha refleja una superficie para cereal grano de 1.828.240 hectáreas, mientras en 2016 la cifra se calculó en 1.909.447 hectáreas; la producción estimada de grano se ha establecido en 2.782.425 toneladas, lo que supone el 65 por ciento menos que el año pasado, que fue muy buena cosecha en volumen y un 55,5 por ciento menos que al cosecha media, que es de 6.260.000 toneladas.

Las mayores pérdidas de producción por sequía se han situado en Ávila y Valladolid, con el 70 por ciento, seguidas de León, Salamanca y Zamora, con el 62 por ciento de pérdida, mientras que las que menos acaparan son Burgos y Soria con cuarenta y 42 por ciento menos, respectivamente.

145 millones de euros, con dinero público para los agricultores a fondo perdido

Además, la consejera ha anunciado la aprobación de órdenes que permitan autorizar medidas urgentes en colaboración con el Gobierno central, con unos 145 millones de euros, con dinero público para los agricultores a fondo perdido.

La Consejería de Agricultura y Ganadería convocará próximamente dos líneas de ayuda, una para bonificar los intereses de préstamos concertados por los agricultores y otra dirigida a garantizar el suministro de agua a las explotaciones ganaderas en régimen extensivo de aprovechamiento de pastos.

La finalidad de la ayuda a la bonificación consiste en contribuir «de forma significativa» a dotar de liquidez a las explotaciones agrarias, al bonificar el cien por cien de los intereses a agricultores profesionales, cotizantes a la Seguridad Social Agraria y con rentas por estas actividades que supongan más del cincuenta por ciento y que tenga suscrito un seguro agrario, y también el cincuenta por cien a los que no tengan contratada póliza.

En los dos casos, se requerirá el compromiso de contar con un seguro agrario durante los próximos tres años.

De esta forma, se habilitarán préstamos de hasta 40.000 euros, con cinco años de amortización, de los que uno será de carencia, casos en los que el Estado se hará cargo del cien por cien de las garantías y el Ejecutivo autonómico del cien por cien de los intereses, con la condición de que el beneficiario sea agricultor profesional y tenga concertado un seguro.

Un paquete de medidas para paliar los efectos de la sequía en agricultores y ganaderos

Además se abre un plazo hasta el 15 de octubre para que se contrate cualquier tipo de seguro agrario y tener esta consideración a efectos de la cobertura de intereses y garantías mientras, si no se tiene, las bonificaciones de intereses serán del cincuenta por ciento, tanto por parte de la Administración autonómica como central.

En el apartado de los jóvenes, las medidas aprobadas son del cien por cien de las garantías y los intereses serán financiados por el Estado y por la Junta, respectivamente, si tienen suscrito un seguro y el cincuenta por ciento si no disponen de él, caso este último en el que no se exige el requisito de agricultor profesional en lo que tiene que ver con rentas.

El Consejo de Gobierno de Castilla y León además ha dado el visto bueno al establecimiento de préstamos de hasta 80.000 euros, con diez años de amortización, dos de ellos de carencia, para la comarca leonesa de El Bierzo, que ha acusado de forma especial las inclemencias del tiempo.

En estos supuestos, no se exigirá la condición del cincuenta por ciento de participación de actividad agraria en el IRPF, ni en la Seguridad Social Agraria, lo que representa no ser agricultor profesional.

En lo que concierne al suministro de agua en explotaciones ganaderas en régimen extensivo de aprovechamiento de pastos, la Consejería dedicará medidas de ayuda para garantizarlo, con la subvención del cincuenta por ciento del gasto, con un máximo de 4.000 euros.

Esta aportación deberá invertirse en la construcción de estructuras para el abastecimiento de agua, como balsas de almacenamiento o abrevaderos, adquisición de cisternas o abrevaderos móviles y la contratación del servicio de abastecimiento de agua.