Un año más, el sector de la fruta de hueso ha arrancado la campaña «siendo presa de los especuladores y los desequilibrios del mercado», según denuncia UPA, que insiste en que ante un ejercicio que empieza con cantidades de producción normales y calidades altas, a lo que se suma un incremento del consumo de fruta fomentado por las altas temperaturas, los agricultores vuelven a recibir precios «de ruina», lo que está provocando que la fruta se quede incluso sin recoger. Por eso, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha pedido al Gobierno que active “cuanto antes” los mecanismos de gestión de crisis para frenar estos bajos precios de la fruta.

Como se recordará el jueves 25 se hizo oficial que Bruselas subirá “por fin” los precios de retirada para las frutas y hortalizas, una petición reiterada desde hace años por UPA que se hará oficial el próximo jueves y que llevará los índices para activar el mecanismo de crisis a 0,64 euros/Kg. para el albaricoque y 0,37 euros/Kg. para el melocotón y la nectarina. Para el melón se fijará en 0,48, y en 0,10 euros para la sandía.

Para UPA, estos precios son fruto de la especulación habitual que debe ser “denunciada y combatida desde la Administración”

“Estamos en el inicio de una campaña normal, con calidades altísimas”, han asegurado desde UPA. Las temperaturas están siendo además muy altas, lo que dinamiza el consumo, por lo que para el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, “no tiene sentido que estemos viendo precios de la fruta tan bajos en el campo”.

Para UPA estos precios son fruto de la especulación habitual que sufre el mercado de la fruta de hueso, que debe ser “denunciado y combatido desde la Administración”, porque “pone en jaque a regiones enteras” que dependen de este sector.

Lorenzo Ramos ha hecho un llamamiento a los operadores de la cadena comercial para que paguen un precio justo por la fruta, para evitar tirar de los precios a la baja y que toda la campaña sea una ruina. “No se justifica”, ha asegurado.

Estos bajos precios de la fruta, lejos de favorecer a los consumidores, suponen un engaño para toda la cadena, pues ponen en peligro la supervivencia de los agricultores, que se ven abocados a la desaparición, con la consiguiente pérdida de oferta, de variedad y de soberanía alimentaria.

El sector de la fruta de hueso genera miles empleos en toda España y vive exclusivamente del mercado, pues no recibe ayudas directas de la PAC