Cosecheros de la comarca vitivinícola del Ribeiro, en la provincia de Ourense, han demandado este jueves 5 a las diferentes administraciones un cambio de modelo “de futuro” que garantice la sostenibilidad de la denominación de origen tras alertar de su preocupante situación por la “falta de rentabilidad” de la DO Ribeiro.

En una comparecencia de prensa celebrada en la Confederación de Empresarios, el vicepresidente de la junta directiva de la Asociación de Colleiteiros Embotelladores do Ribeiro, Alberto Úbeda, ha advertido del “declive” de esta denominación que ha pasado, en los últimos años, de tener “30.000 familias” que vivían del sector a “1.500 viticultores activos” y de ver reducida en un 85 por ciento de superficie de viñedo, pese a ser “el territorio por excelencia de vino de Galicia”.

Entre otras problemáticas, ha lamentado la “indefinición” del territorio con un modelo que ha calificado de “caduco” para reivindicar la necesidad de impulsar un Plan Estratégico “de futuro” que permita “reactivar” la DO Ribeiro y generar valor añadido a la producción.

ha reclamado cambios en la gobernanza del Consejo Regulador al entender que el actual modelo de representación “no es justo”

En el plan presentado, esta asociación ha defendido la necesidad de “reposicionar la marca Ribeiro como marca de calidad y de excelencia” que permita diferenciar sus vinos de los industriales para que el consumidor sepa la procedencia de los mismos.

“Todos sabemos que se hacen Ribeiros de calidad, pero es fundamental que la marca Ribeiro sea percibida como referencia de calidad y de excelencia y, para eso, tenemos que cambiar el modelo”, ha proseguido Úbeda, quien ha abogado porque sea la DO Ribeiro la que “lidere” el cambio en Galicia para “modernizar” las denominaciones de origen como “territorio histórico” vitivinícola.

Por otro lado, esta asociación ha reclamado cambios en la gobernanza del Consejo Regulador al entender que el actual modelo de representación “no es justo” ya que “da 50 por ciento de poder de decisión a bodegas que representan al 6 por ciento del total” y ha reivindicado que cada bodega “tenga voto”.

También ha demandado mayor transparencia y que las actas de las reuniones se hagan públicas a sus respectivos “censos” tras cuestionar la obligación de confidencialidad.

Preguntado por dónde pasan las soluciones, ha hecho un llamamiento a ayuntamientos y partidos políticos para buscar “solución de futuro”. Tras reconocer que el consejo regulador tendría “mucho que decir de esto”, ha considerado difícil que esta solución se produzca dentro del consejo debido a los “intereses contrapuestos”, que existen.

En la actualidad, el Ribeiro cuenta con cerca de sesenta viticultores de los cuales están certificados cuarenta y tres cuartas partes están en la asociación. En total, estos representan un 10 por ciento de la producción, algo más, si se centra en variedades autóctonas.

(Fotos: DO Ribeiro)